Aprovecho este fin de semana que estoy aquí en casa de mi padre, más o menos donde Cristo perdió el sayo, para felicitar a ese sujeto despreciable que tanto ha amenizado este blog durante el último año por su cumpleaños, que además él lo vale, con su insistencia por continuidad de este espacio. Así que nada:
Y el resto, podéis iros a escardar.
PD: Tenía una imgen un más deplorable, pero no la he encontrado, je suis desolé.
Y el resto, podéis iros a escardar.
PD: Tenía una imgen un más deplorable, pero no la he encontrado, je suis desolé.
