Ya han pasado tres días del fatídico resultado de las elecciones a Rector, y ya he pasado por diversas etapas emocionales hasta asentarme en la definitiva, que vendría a ser un: "Pues que les den" Puede que no sea la más políticamente correcta de las posiciones, pero es lo que me pide el cuerpo ante una situación que sólo se puede considerar de injusticia.
¿Y por qué injusticia? Si bien es cierto que la imagen del hasta ahora Rector se ha desgastado de forma inevitable por haber ocupado el cargo en los peores años para la universidad, también es cierto que ha sido su equipo (con el al frente, obviamente) el que ha permitido que la UCM se mantuviese a flote a pesar de las circunstancias (deudas, recortes, etc...). Así que la primera injusticia es evidente: se le ha quitado a la gente que ha peleado con uñas y dientes por la recuperación de la universidad la posibilidad de hacer algo una vez que esta vuelve a ponerse en marcha.
Esta es en parte comprensible. Siempre es muy fácil culpar al que está arriba de los males que nos achacan sin pararse a pensar en el origen real de los mismos, y por lo tanto los que rigen en situación de crisis se ven castigados por sus electores. Así a pasado ahora, así pasó con el PSOE y el PP en las elecciones del 2011, aunque no sea un paralelismo muy adecuado (el PSOE, al fin y al cabo, tomo medidas que agravaron la situación en vez de enfrentarse a ella y amortiguarla), nos vale.
Otro de los aspectos más injustos de estas elecciones es que, aparte de lo dicho anteriormente, la comunidad universitaria parece haberse volcado en alguien relacionado directamente con el hundimiento de la universidad (muy a lo 2011 también, donde el PP sacó la mayoría absoluta, siendo el origen de las políticas que llevaron a la crisis nacional). Y es que por mucho que hayan tratado de ocultarlo, sí están vinculados al hundimiento económico de la universidad, siendo Andradas rector en funciones cuando Berzosa estuvo de baja por enfermedad.
Esto no es una técnica nueva. La vemos continuamente en todas las campañas electorales de todos los colores ("Eso es del pasado", "Fueron otros, yo soy distinto"), pero, y esta es mi decepción mayor, esperaba más de la comunidad universitaria, de la que se supone un mayor nivel intelectual, más capacidad de discernimiento, y que deberían de buscar contrastar en vez de asumir sin más. Han caído ante una campaña "a lo Espe" (populismo barato y promesas a cascoporro), y eso hace que vea muy negras las próximas autonómicas, y ya las encuestas van confirmando mis temores.
Ya a título personal, voy a hacer ese tan necesario giro hacia el egoísmo que me llevan recomendando tantos tanto tiempo. Si la gente no quiere ver, que no vea, es su problema y no el mio. Así que cambio de posición directamente a la grada donde se vive mucho mejor. Los palos que se los lleve otro.
Ale, a escardar.
Hace 8 años

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