Vamos a usar esta denominación a partir de ahora para aquellos animales que por A o por B ponen en peligro la integridad del sufrido veterinario.
Para muestra un botón. Por un lado tenemos a los perros asilvestrados, dícese esos animales que se tienen en la parcela y sus amos ni los miran. Ejemplo de esto tenemos a una chow chow con mucha mala leche (normal en estos bichos que parecen un peluche, pero que son la antítesis de los osos amorosos en cuanto a caracter). Su mala leche no sería lo relevante en este caso, pero si el hecho de que la tuvimos que meter a quirófano con bozal. ¿Por qué? Una vez anestesiada, como reflejo casi le mete un bocado en la cara al sr Oyente cuando íbamos a trasladarla a quirófano. Perra de Satán.
Para seguir tenemos una gata de unos cinco kilos y medio (fuertecita que diría Cartman) que llevaba seis días sin defecar (seamos fisnos, que para algo tenemos estudios, o algo). Con eso es normal que el bicho estuviese un poco enojado. Los dueños nos aseguran que el animal es un poquito nervioso, pero nada del otro mundo. De primeras le haces una placa y todo bien, se abre el trasportín, lanza la zarpa, te acuerdas del gato, se desmonta el trasportin y lo coges sin mayor percance y se le hace la placa.
Dado que el felino estaba de heces hasta las cejas se decide operar, así que se repite la operación, abre trasportín, zarpazo, desmonta, mete al gato en jaula de hospitalización. Todo bien. Además, como ya estaba cataterizado por la veterinaria que nos lo remitió no hacía falta ni ponerle la vía. No iba mal la cosa, hasta que sacamos la jeringuilla con suero para comprobar la vía, y se desato el infierno.
Para cuando logramos meter al encantador animalito en la jaula de contención yo estaba bañado en pis de gato, el bicho estaba espurreando sangre de un mordisco que se dio en el labio y babas, y había perdido tres uñas y gracias que el Oyente llevaba guantes de cuero grueso. Necesitamos el triple de su dosis para sedarla y aun así aun seguía bufando y lanzando zarpas. Gata de satán.
Y con eso os hocéis una idea.
Ale, a escardar.
Hace 8 años

3 maullidos
jajaja vaya pacientes que os llevan a la clínica...
A este paso deberías de incluir la sal y el agua bendita en la equipación del quirófano, y quizá hacer algún cursillo rápido de exorcización... mira en CCC que fijo hay alguno...
Yo me estoy planteando el lanzallamas casero, que el fuego sanea todo.
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