ya en semana de examenes seguimos en nuestra línea, y el mundo tambien. Prueba de ello es que nos llega una noticia del otro lado del charco con el siguiente titular:Una anciana atropella a un motorista pero huye porque tiene cita en la peluquería (20 minutos).
Hay un par de cosas que sorprenden de esto. La primera es que sea noticia. Al fin y al cabo, a mi qué más me da que una chalada de 77 años de Florida atropelle a un motorista. Al fin y al cabo aquí pasan cosas mucho más interesantes que no salen a la luz (es el mismo planteamiento que con las películas ¿por qué aquí nos llega toda la colección de películas "Movie" y nosotros no exportamos esas grandes basuras como "Compañeros, la película"?). Va a resultar que es más interesante las estupideces americanas que las vergüenzas propias (o mejor dicho, se prefiere no saber lo mal que tiene uno el patio).
Luego está el hecho de que la gente parece no haberse dado cuenta del egocentrismo de la tercera edad (y no solo me refiero a ejemplos propios). Si vas en el autobús con cinco asientos vacíos y se te queda una señora mitrando fijamente con cara de perro porque estás en su sitio, ¿cómo no se iba a ir la buena mujer tras el atropello si tenía cita con el peluquero?, ¿estamos locos?
Ahí os lo dejo, a escardar.
Hay un par de cosas que sorprenden de esto. La primera es que sea noticia. Al fin y al cabo, a mi qué más me da que una chalada de 77 años de Florida atropelle a un motorista. Al fin y al cabo aquí pasan cosas mucho más interesantes que no salen a la luz (es el mismo planteamiento que con las películas ¿por qué aquí nos llega toda la colección de películas "Movie" y nosotros no exportamos esas grandes basuras como "Compañeros, la película"?). Va a resultar que es más interesante las estupideces americanas que las vergüenzas propias (o mejor dicho, se prefiere no saber lo mal que tiene uno el patio).
Luego está el hecho de que la gente parece no haberse dado cuenta del egocentrismo de la tercera edad (y no solo me refiero a ejemplos propios). Si vas en el autobús con cinco asientos vacíos y se te queda una señora mitrando fijamente con cara de perro porque estás en su sitio, ¿cómo no se iba a ir la buena mujer tras el atropello si tenía cita con el peluquero?, ¿estamos locos?
Ahí os lo dejo, a escardar.
