Lo que se lee aquí

Gentuza que entra

Otros sujetos de dudosa condición

Birras en la saca

  • Affligem Tripel
  • Alt Pott`s Lanbierç
  • Bobeline
  • Bon Secours
  • Brigand
  • Brugge Tripel
  • Brugs
  • Bush
  • Carlsberg Elephant
  • Chimay Bleu
  • Chimay Tripel
  • Ciney Blond
  • Cuvée des Trolls
  • Duchesse de Bougogne
  • Duvel
  • Ename Tripel
  • Florival Brune
  • Gordon Finest Scotch
  • Grimbergen Triple
  • Grimbergen Optimo Bruno
  • Hapkin
  • Hoegaarden Blanche
  • Hoegaarden speciale
  • Jupiler
  • Kaastel Brune
  • Keizer Karel Charles Quint
  • Kronenbourg 1664
  • Kwak
  • La Blonde du Hana
  • La Divine
  • La Hervoise
  • La Mervilleuse de Chevremont
  • Leffe Blonde
  • Leffe Brune
  • Leffe Radieuse
  • Lindermann's Faro Lambic
  • Lindermann's Kriek
  • Malmedy Blonde
  • Maredsous 10
  • Martin's Pale Ale
  • Moinette Brune
  • Mort Subite Framboise
  • Mort Subite Gueuze
  • Nastro Azzurro
  • Orval
  • Palm
  • Palm Royal
  • Ploquette
  • Père Abbé Brune
  • Reissdof Kölsch
  • Rochefort 10
  • St Feuillien
  • St Louis Premium Kriek
  • St. Bernardus Abt 12
  • Timmeman Pêche Lambic
  • Tongerlo Christmas Blonde
  • Tongerlo Tripel
  • Tripel Karmeliet
  • Tuborg Gold
  • Val-Dieu Blonde
  • Val-Dieu Brune
  • Westmalle
  • White Bread Extra Stout

Frases míticas, célebres, o absurdas (o cualquier combinación)

GV: ¿escrúpulos? ¿Hemos tenido de eso alguna vez?
Pablo: Sí hombre, si yo tengo muchos, pero sin estrenar.

Luismi: Pues venimos de clase con los de Ghost.
GV: ¿Ein?
Luismi: Sí hombre, el Patrick Swayze y Whoppi Golberg... pero en tío... y con bigote... bueno, vamos, que es negro.

Anita: Si os da palo pegar a la puta, a la puta la pego yo (clásico recurrente cuando aun era Ana la chica feliz).

François: Bonjour, je suis François.
Joel: Bonjour, je suis portugues.

(Tras tres horas dando vueltas sin sentido a altas horas de la madrugada en Budapest)
GV: La verdad es que no sé como me estáis siguiendo si todo el mundo sabe que cuando voy borracho no sé ni donde estoy puesto.
Pablo: ¿Y eso por qué no lo has dicho antes?
GV: Porque así es mucho más divertido.

Hombre de Patillas: No estamos tarados, tenemos una gran vida interior. (Si aquí el que no se consuela...)

Chica del Piso de Arriba: Pues hombre, si va y se te queda la mitad fuera, como que no tiene gracia (cuestión de tamaños).

Pablo:Tenía un amigo imaginario, pero se invento un amigo real para evitarme (a veces pasa).

Luismi: El periné está flipante (o algo).

Rebe: De joven quería ser rubia, pero no lo conseguí (problemas de personalidad).

Simone: Me corro cagando (eso es quedarse en la fase fecal).

Chica del Piso de Arriba: Si soy mala no puedo decir que soy mala porque dejaría de ser mala (sobre el mal... y el mal).

Pablo: Si a los 8 años me hubiese masturbado, lo habría hecho pensando en Pippi Laustrum (sobre pelirrojas y el morbo).

GV: Vino antes de navidad, en el puente de mayo (problemas temporales).

Luismi: Dios es tres: padre, hijo y paloma (reescribiendo dogmas...).

Pablo: Si Padre, Hijo y Paloma son el mismo, y la paloma fecundo a la virgen, es como si yo fecundo a mi madre y salgo yo mismo (...y derrumbando testamentos).

Vero: Dejame el culo, que quiero mojar galletas (no voy a hacer ningún comentario).

Luismi: El Papa es como un paqui, abre 24 horas (¿para qué decir más?).

Pablo: No considero que una persona tenga valor moral, mucho menos un feto (razón de peso para el aborto).

GV: Estamos desorientados, desubicados y desinformados.
Luismi: Tres razones de peso para irnos a un local de strip-tease.

Antonio: YO no soy católico, soy protesico (por decir algo).

GV: Todavia aprecio mis cojones (pero dadme tiempo).

Chica de la habitación de arriba: A mi se me masturba, pero solo cuando quiere (está bien eso).

Hombre de Patillas: ¿Es que te crees que mi polla es un periscopio? (Momentos íntimos, y confusión de cavidades).

Querida Conciencia: Estoy como borracha y no he bebido nada. Debe ser porque he hablado mucho, y no me ha llegado oxigeno al cerebro
(X años de carrera, y llegas a conclusiones así de fascinantes).

Cierto sujeto con dudosa autoridad:
Alguien tenía que haber impedido qe nos equivocasemos (eso es tirar balones fuera y lo demás es tontería).

Estamos trabajando en ello

En obras, perdonen las molestias, o no.

Seguimos trabajando en ello

Y no hago más que ver codigos raros y no sé que estoy haciendo.

O hacemos que trabajamos en ello

Porque como se me vuelva a descuadrar esto voy a empezar a gritar.

Realmente no sé lo que estoy haciendo

Y no debería haberme tomado esas pastillas raras... pero ya es tarde.

Soy veterinario, no informático, la voy a acabar liando

Y si sale algo ardiendo, casi seguro que no será mi culpa.

miércoles, abril 01, 2009

Los bancos y yo, yo y los bancos

Los bancos me odian, lo hacen casi tanto como yo les odio a ellos. Es así y no se puede discutir.

Estaba yo hace sábados yendo con el pequeño Moli cuando me di cuenta de que para comprar pizzas conviene tener dinero, así que le usé de guía turístico hasta el Caja Madrid más cercano. Todo iba según lo planeado hasta que metí la tarjeta en el cajero y aquello empezó a sonar como si de una alarma de amenaza nuclear se tratase. Mal asunto. Recuperados del susto inicial miramos la pantalla y resulta que de buenas a primeras mi tarjeta ha sido retenida por acusa sin concretar. Así pues llamada al banco, anular tarjeta y a esperar entre tres y siete días para otra.

Y llega hoy, algo más de siete días después, y seguimos sin tarjeta, y uno tiene la necesidad de tener dinero para comprarse abonos de transporte y esas minudeces. Por ello, en un momento de lucidez me acuerdo que enterrada por algún lado tengo una libreta. Así salgo todo feliz (o algo así) con mi libreta al banco la meto en el cajero y... repetición de la jugada, ruido infernal y yo sin libreta. Así que otra llamadita, otra anulación y entro en la oficina un poco menos feliz.

Allí cojo el numerito y veo que tengo por delante a ocho amables sujetos. Poco a poco la gente pasa por una de las dos ventanillas, mientras que el amable señor que está en la otra habla, y habla, y habla, y no se va, y mientras rezo porque no toque otro sujeto igual en la que va a más o menos velocidad. Rezar es malo, alguna vez lo habré dicho, porque ahí llegó él. Miro el reloj, y el margen holgado de tiempo con el que había salido ya no es holgado, y de hecho empieza a no haber margen.

Finalmente llegó a ventanilla, recuperan mi cartilla y resulta que el modelo es antiguo y por eso me la han retenido. Ventajas de usar la oficina de Internet que tanto publicitan, que no te avisan. Así que me da una nueva, más hortera que la anterior y salgo al cajero. Una vez más introduzco la cartilla, y cuando le digo que quiero sacar dinero... nooo, no se lo traga, pero me dice que la cartilla no está activa. Otra vez, y de ningún buen humor ya, entro en la oficina. Volvemos a coger el numerito, volvemos a mirar al grupo de amables sujetos y veo que de tener ocho delante como antes, ahora son once. Miro el reloj y mi buen margen a pasado a ser tardanza.

Visto lo visto oteo el horizonte y veo como un hombre se levanta de una de las mesas, así que haciendo un zigzag me plantó enfrente del oficinista de turno antes de que pueda reaccionar, contándole mi vida, la reunión a la que no llego y esas cosas. Así resulta que me dice que mi libreta no está autorizada para sacar dinero. A lo cuál me quedo pensando en el momento, no hace ni veinte minutos, en el que le he dicho al compañero de este sujeto: "Mire, es que iba a sacar dinero con la libreta y me la ha retenido", para añadir poco después "Ahora ya podré sacar el dinero para el abono, primero de mes es lo que tiene." El compañero, muy avispado, se ve que no era.

Así pues le digo al hombre qué es lo que hay que hacer para autorizar la libreta, y el hombre, muy amable me dice que autorizarla, a lo que me veo añadiendo un: "Pues lo autorizo". Suena fácil, ¿verdad? Sí, pero no contasteis con los elementos. Ese fue el momento en que la impresora le dio por estropearse, así que allí seguía, mirando el reloj pasar mientras el hombre intenta imprimirme la clave en algún lado. Finalmente lo consiguió, y a la tercera en el cajero fue la vencida, pero allí se fue casi una hora de mi vida.

Y digo yo, si estamos metidos en la que estamos metidos por los bancos, ¿no tendrían al menos que replantearse su eficacia a todos los niveles?

En fin, a escardar.