Frases míticas, célebres, o absurdas (o cualquier combinación)
GV: ¿escrúpulos? ¿Hemos tenido de eso alguna vez? Pablo: Sí hombre, si yo tengo muchos, pero sin estrenar.
Luismi: Pues venimos de clase con los de Ghost. GV: ¿Ein? Luismi: Sí hombre, el Patrick Swayze y Whoppi Golberg... pero en tío... y con bigote... bueno, vamos, que es negro.
Anita: Si os da palo pegar a la puta, a la puta la pego yo (clásico recurrente cuando aun era Ana la chica feliz).
François: Bonjour, je suis François. Joel: Bonjour, je suis portugues.
(Tras tres horas dando vueltas sin sentido a altas horas de la madrugada en Budapest) GV: La verdad es que no sé como me estáis siguiendo si todo el mundo sabe que cuando voy borracho no sé ni donde estoy puesto. Pablo: ¿Y eso por qué no lo has dicho antes? GV: Porque así es mucho más divertido.
Hombre de Patillas: No estamos tarados, tenemos una gran vida interior. (Si aquí el que no se consuela...)
Chica del Piso de Arriba: Pues hombre, si va y se te queda la mitad fuera, como que no tiene gracia (cuestión de tamaños).
Pablo:Tenía un amigo imaginario, pero se invento un amigo real para evitarme (a veces pasa).
Luismi: El periné está flipante (o algo).
Rebe: De joven quería ser rubia, pero no lo conseguí (problemas de personalidad).
Simone: Me corro cagando (eso es quedarse en la fase fecal).
Chica del Piso de Arriba: Si soy mala no puedo decir que soy mala porque dejaría de ser mala (sobre el mal... y el mal).
Pablo: Si a los 8 años me hubiese masturbado, lo habría hecho pensando en Pippi Laustrum (sobre pelirrojas y el morbo).
GV: Vino antes de navidad, en el puente de mayo (problemas temporales).
Luismi: Dios es tres: padre, hijo y paloma (reescribiendo dogmas...).
Pablo: Si Padre, Hijo y Paloma son el mismo, y la paloma fecundo a la virgen, es como si yo fecundo a mi madre y salgo yo mismo (...y derrumbando testamentos).
Vero: Dejame el culo, que quiero mojar galletas (no voy a hacer ningún comentario).
Luismi: El Papa es como un paqui, abre 24 horas (¿para qué decir más?).
Pablo: No considero que una persona tenga valor moral, mucho menos un feto (razón de peso para el aborto).
GV: Estamos desorientados, desubicados y desinformados. Luismi: Tres razones de peso para irnos a un local de strip-tease.
Antonio: YO no soy católico, soy protesico (por decir algo).
GV: Todavia aprecio mis cojones (pero dadme tiempo).
Chica de la habitación de arriba: A mi se me masturba, pero solo cuando quiere (está bien eso).
Hombre de Patillas: ¿Es que te crees que mi polla es un periscopio?(Momentos íntimos, y confusión de cavidades). Querida Conciencia: Estoy como borracha y no he bebido nada. Debe ser porque he hablado mucho, y no me ha llegado oxigeno al cerebro (X años de carrera, y llegas a conclusiones así de fascinantes). Cierto sujeto con dudosa autoridad:Alguien tenía que haber impedido qe nos equivocasemos (eso es tirar balones fuera y lo demás es tontería).
Pues sí, es así. Ya hacía tiempo que tenía indicios de ello, pero lo que ha ido ocurriendo desde el viernes de Carnaval con los tristemente famosos titiriteros lo confirma. Y no es que simpatice con la causa de la ya inactiva banda terrorista, ni considere que su lucha sea justa, o comparta alguna de sus reivindicaciones, no. Más bien todo lo contrario, como cualquier otro persona (o similar) que se precie siempre he condenado sus acciones. Pero es igual, soy ETA.
¿Por qué entonces? Porque tanta banalización como se ha hecho del tema, tanto uso desproporcionado, tanta utilización interesada ha llevado un tema tan doloroso y sangrante a lo más absurdo. ETA ha pasado ser una banda terrorista a ser cualquier cosa que a los poderes que nos gobiernan a día de hoy les parezca mal, lo que viene a ser cualquiera que no comulgue con ellos. Así pues, soy ETA.
Compañera de comando, con mirada maligna.
Soy ETA porque me parece más importante un proyecto social que ayude a las gente que su tan cacareada Unidad de España (con mayúsculas) que, sinceramente, me importa un bledo.
Soy ETA porque considero criminal lo que se ha hecho durante los últimos años en este país a casi cualquier nivel gubernamental, destrozando derecho tras derecho.
Soy ETA porque pienso que este sistema es tan injusto que se mete a dos titiriteros en la cárcel sin fianza por una obra de FICCIÓN satírica en lo que es el ataque más flagrante que se ha visto en este país en mucho tiempo a los derechos fundamentales que otorga la Constitución.
Soy ETA porque no veo normal que además de lo anterior estén en la calle tranquilamente aquellos que han hundido la vida a cientos de miles de personas con sus políticas de recorte mientras ellos robaban a manos llenas.
Soy ETA porque simpatizo con grupos como Podemos o la PAH, que se ve que son ETA al cubo.
Y podría seguir un largo rato, pero os hacéis una idea.
La peor consecuencia de este uso desproporcionado y malintencionado del nombre de la banda terrorista por parte de los próceres que nos gobiernan, con nuestro excelso Ministro de Interior a la cabeza (sobre el que podemos esperar cualquier cosa, pues recordemos, es el tipo que dio la máxima distinción policial a... un trozo de madera... dos veces), es sin lugar a dudas, el menosprecio que hacen a aquellos que han sufrido por culpa de la banda, ya sean victimas de atentados, extorsionados o amenazados. No creo que haya nada más ruin (o ruiz) que usar ese tipo de dolor con fines partidistas como llevan haciendo años, aun con el fantasma de la banda enterrado. Tanto decir que pensemos en los que han sufrido que a ver si no nos damos cuenta de que, para ellos, no son más que otro instrumento más.
Y si no es ETA es Venezuela, y si no es Venezuela, es Iran, y si no serían los Soviets, y hasta el Imperio Galáctico si eso les vale para jugar con el miedo de parte de dirigen ese mismo miedo hacia el adversario. Dos pájaros de un tiro, inmovilismo y escarnio.
Como esto lo han convertido en un ellos o nosotros, donde ellos son los salvadores frente a los malos del mundo, y el resto son la encarnación de alguno de esos males (cuando no de todos), y yo sin lugar a dudas no soy de los suyos, pues soy ETA. Y preocúpate, porque en algún momento dado tú también lo serás.
Para los que se pregunten por qué llevo un tiempo desaparecido, aun habiendo reformado el blog, es que estas semanas han sido finas. Por un lado soy colaborador en Moobys, donde me hago pasar por crítico de cine. Y diréis, ¿qué sabes este de cine? Pues lo mismo que cualquier hijo de vecino que haya visto muchas. Las críticas son subjetivas al fin y al cabo, y para gustos colores. Trato de ser medio serio allí... pero a veces me cuesta tanto.
Luego estoy de exámenes, otra vez. Sí, ya se hace cansino, y cuesta arriba, y me quiero morir (bueno, no, pero me gusta el drama), pero es lo que hay. Y para terminar hemos tenido la fiesta padr... digo democrática, de las elecciones municipales y autonómicas. Y sobre eso voy a hablar hoy (¡o no, más politiqueo no! Se siente, es mi blog).
Hace tiempo que sostengo dos cosas. La primera es la necesidad de carnés, para tres cosas principalmente. La primera es para tener mascotas, la segunda es para ser padre, y la última es para votar. Con examen y psicotécnico, los tres. ¿Un poco rádical? Sí, pero es que tengo argumentos a favor todos los días. Sobre el carné de las mascotas, entre como dejan las calles ciertos dueños, los ejemplos miles en clínica (alguna entrada al respecto tengo por ahí), y ciertos exaltados poco voy a decir aquí. Sobre el carné de padre es sencillo, mirad las nuevas generaciones y temblad (o mirad los videos de FortFast en Youtube, también vale).
Sobre lo de votar... varios puntos. Primero, aunque soy un sujeto (o algo) de mentalidad de izquierdas, y no comparto prácticamente nada de las políticas de derechas, entiendo totalmente su existencia y que haya gente que las defienda. Evidentemente la gente "bien" va a sentir una necesidad de proteger una serie de ventajas o derechos que han tenido casi de toda la vida sobre la gente "común". Que la conciencia social está muy bien hasta que te toca, generalmente, el bolsillo. ¿Podemos encontrarlo moralmente reprobable? Sí. ¿Y pedir que sus defensores desaparezcan como alguno pasado de vueltas sugiere por ahí? No, la libertad de expresión y opinión hay que defenderla siempre, aunque no nos guste lo que opine el de enfrente (esto al actual Gobierno se ve que le cuesta entenderlo, de ahí cómo legislan).
Segundo, y el porqué del carné de votar, está la autocrítica. Tras muchas charlas y muchas lecturas creo que puedo afirmar con total calma que la gente no tiene ni idea de lo que pasa. Da igual lo que pase, que lo que diga su "líder" va a misa. El caso del PP es el más claro en este ejemplo, da igual la corrupción que salga, las tropelías legislativas que hagan o todo lo que mientan, que a día de hoy sigue siendo la fuerza más votada (aunque esto tiene trampa, ya que es la única opción con posibles de derechas y por lo tanto se llevan todos los votos en bloque), pero no es el único. Los fervientes defensores de cada formación (desde las viejas a las nuevas) justifican cualquier actitud de sus amados líderes, con lo que demuestra una capacidad de crítica para llorar amargamente.
Tercero, información y conocimiento, Como dije antes entiendo que haya defensores de posturas de la derecha... lo que no entiendo es que esos defensores sean gente en paro, o trabajadores de base, o similares, que en una política de derechas solo valen lo que su trabajo, y a ser posible poco. Y es que tras indagar, hay una cantidad absurda de gente que no tiene ni idea de cuales son las distintas vertientes ideológicas que hay, o sus implicaciones, y aun así votan. ¿Es tan difícil informarse? ¿Acaso no hay suficiente información? No a ambas. A la gente en general le da igual, votan como si no fuese con ellos y así nos va.
Ya han pasado tres días del fatídico resultado de las elecciones a Rector, y ya he pasado por diversas etapas emocionales hasta asentarme en la definitiva, que vendría a ser un: "Pues que les den" Puede que no sea la más políticamente correcta de las posiciones, pero es lo que me pide el cuerpo ante una situación que sólo se puede considerar de injusticia.
¿Y por qué injusticia? Si bien es cierto que la imagen del hasta ahora Rector se ha desgastado de forma inevitable por haber ocupado el cargo en los peores años para la universidad, también es cierto que ha sido su equipo (con el al frente, obviamente) el que ha permitido que la UCM se mantuviese a flote a pesar de las circunstancias (deudas, recortes, etc...). Así que la primera injusticia es evidente: se le ha quitado a la gente que ha peleado con uñas y dientes por la recuperación de la universidad la posibilidad de hacer algo una vez que esta vuelve a ponerse en marcha.
Esta es en parte comprensible. Siempre es muy fácil culpar al que está arriba de los males que nos achacan sin pararse a pensar en el origen real de los mismos, y por lo tanto los que rigen en situación de crisis se ven castigados por sus electores. Así a pasado ahora, así pasó con el PSOE y el PP en las elecciones del 2011, aunque no sea un paralelismo muy adecuado (el PSOE, al fin y al cabo, tomo medidas que agravaron la situación en vez de enfrentarse a ella y amortiguarla), nos vale.
Otro de los aspectos más injustos de estas elecciones es que, aparte de lo dicho anteriormente, la comunidad universitaria parece haberse volcado en alguien relacionado directamente con el hundimiento de la universidad (muy a lo 2011 también, donde el PP sacó la mayoría absoluta, siendo el origen de las políticas que llevaron a la crisis nacional). Y es que por mucho que hayan tratado de ocultarlo, sí están vinculados al hundimiento económico de la universidad, siendo Andradas rector en funciones cuando Berzosa estuvo de baja por enfermedad.
Esto no es una técnica nueva. La vemos continuamente en todas las campañas electorales de todos los colores ("Eso es del pasado", "Fueron otros, yo soy distinto"), pero, y esta es mi decepción mayor, esperaba más de la comunidad universitaria, de la que se supone un mayor nivel intelectual, más capacidad de discernimiento, y que deberían de buscar contrastar en vez de asumir sin más. Han caído ante una campaña "a lo Espe" (populismo barato y promesas a cascoporro), y eso hace que vea muy negras las próximas autonómicas, y ya las encuestas van confirmando mis temores.
Ya a título personal, voy a hacer ese tan necesario giro hacia el egoísmo que me llevan recomendando tantos tanto tiempo. Si la gente no quiere ver, que no vea, es su problema y no el mio. Así que cambio de posición directamente a la grada donde se vive mucho mejor. Los palos que se los lleve otro.
Pues siguiendo con el tema anterior, aunque ese post fue más fruto de un arrebato que otra cosa, estos cinco días han servido para reforzar mis ideas en ese sentido, y para poder ir estructurando más la situación actual de la UCM, y de las diversas corrientes que se mueven por ella.
El Estudiante Informado
Lo primero un punto de inflexión. Estando el miércoles leyendo tranquilamente en el local entra un grupo de chicas de primero, ven los panfletos para estudiantes que tenemos de la candidatura de Carrillo, coge uno con cara de asco y dice: "¿Os pagarán por tener esto, no?" Se ve que no le entraba en la cabeza que alguien pudiese apoyar al actual Rector de la UCM porque lo había hecho claramente fatal. Cuando le comento el hecho de que la Universidad estuvo a punto de ser intervenida por la Comunidad de Madrid en el año 2012 por el descomunal boquete camuflado que se encontró el actual gobierno de la UCM cuando llego al poder a mediados del 2011 me da una respuesta que me dejó aún más anodadado: "Pues para como estamos, mejor que se hubiese hundido".
Y con eso me quedé de piedra. Realmente me quedé sin saber que decir ante semejante burrada, y eso tiene mérito. Luego me dijo que ella votó a Andradas todo orgullosa y las ruedas en mi cabeza volvieron a girar. Cuando le dejé caer si sabía que Andradas era el segundo al mando del equipo que generó la deuda puso cara de sorpresa y dijo que eso no lo sabía. Caramba, qué cosas.
Ahora bien, ¿cómo explicamos que una alumna de primer año, que ha llegado cuando la situación ha empezado a reflotar tenga esas ideas tan peculiares metidas en la cabeza? Sobre todo teniendo en cuenta que todos los rankings publicados desde el 2014, año en el que entró la criatura, indican lo contrario. Desde los nacionales como el de El Mundo que nos sitúa en primera posición a nivel nacional, o rankings como el QS que nos sitúa entre el 2% superior del mundo, mientras que otros estudios colocan los estudios de Veterinaria UCM, a los que pertenecemos la chica en cuestión y el que suscribe, en el puesto 50 mundial.
¿Qué ha podido pasar? Es sencillo. Como puse en Twitter ayer mismo, cuando no hay programa, lo único que queda es mentira y humo, y esa ha sido la campaña a la que nos hemos visto arrastrados. Una campaña de difamación brutal y sin sentido, con acusaciones falsas, donde se ha dejado de lado todo lo académico que podía interesar de verdad en favor de menospreciar lo ocurrido en los últimos 4 años y ocultar lo que se hizo en los anteriores, tirando basura encima de la propia universidad con el fin único de recuperar el poder. Porque este es un dato que pretenden que se olvide, Carlos Andradas siendo el segundo al mando del Rector Berzosa y su relevo cuando se acabaron los ocho años de éste. No en vano era denominado como el Delfín de Berzosa y así hizo la campaña del 2011. Su gestión no sólo fue ruinosa, sino que dejó perlitas de corrupción e irregularidades como ésta y ésta por poner dos ejemplos rápidos. Cómo duele la hemeroteca.
El Estudiante como Arma
Y es que lo peor que hemos visto en estas elecciones es el uso de alumnos como arma arrojadiza, lo cual es inexcusable en una figura de autoridad sobre ellos como son los profesores. Ejemplo más claro y sangrante de esto es la campaña sucia de #NoSonComplutense, en la que un supuesto grupo de alumnos "ajenos" a cualquier candidato cargaban contra Morán y Carrillo. Lo de ajenos se fue al trasto cuando se vio que varios de los alumnos implicados estaban presentes en diversos actos de campaña, pero no en segundo plano, sino en primero, No hay más que buscar en diversas redes sociales para encontrar sobradas pruebas de ello, pero para los que no tenéis ganas de hacerlo, un par de fotos que he encontrado.
Por si hay escépticos, Goncho es Gonzalo Helbert, de la DCU, y el tweet que se muestra es éste, Como uno suele preferir contrastar, pregunte a un par de delegaciones por esa reunión y no tenían ni idea de qué les estaba hablando, y al indagar éstas sobre ella, les dijeron que no existió. Vamos, que la DCU somos todos menos los que no interesamos ¿Quién dijo sectarismo? Uno que aspira a Vicerrector de Estudiantes con Andradas y del que hablaremos más abajo, irónico. La otra chica, puedes acceder al perfil suyo de twitter, y ver cómo se siente orgullosa de lo que ha hecho. Lamentable no, lo siguiente. Pero no lamentable por el hecho en sí, sino por el orgullo al ser usado por otros como arma arrojadiza.
Pero otra cuestión es, ¿acaso es esto nuevo? Pues va a ser que no. Como dice José Carrillo en esta entrevista en el País, ya en las pasadas elecciones empezaron a apuntar maneras en un afán de conservar el poder que deben de creer les pertenece, porque si no, no se explica. La jugada les salió mal, lo de los sobres apestaba entonces tanto como ahora, las plazas al tuntún sin control de las facultades no repercutieron, pero si sirvieron para hundir aún más la situación económica de la universidad... y para crear una estructura para ahora. Porque hay quienes no llevan 4 semanas de campaña, llevan 4 años de todo vale. Sin ir más lejos, en Veterinaria, antes de las pasadas elecciones se creo una asociación de estudiantes de carácter político. Laika, sin contar ni con decanato ni con delegación, que se encontraron con todos los papeles ya creados y aprobados directamente desde el Edificio de Estudiantes, más concretamente desde la Casa del Estudiante, dirigida, sorpresa, por un tal Julio Contreras ¿nos suena? Pero ya llegaremos a él. Y se ve que crear una asociación en un centro sin contar en absoluto con ese centro, sin informar siquiera, debe ser transparencia. De esta misma forma se potenciaron diversas asociaciones o agrupaciones que acabarían dando lugar a campañas como la de #nosoncomplutense que hemos visto más arriba o al Referencum 3+2, que se hizo meses después de que Carrillo mostrase su opinión totalmente opuesta a la implantación de ese sistema. En su blog oficial, sin ir más lejos, hay un escrito de mes y medio antes del famoso Referendum, y ya salió en los medios tras una reunión de la CRUE cargando contra la modificación en septiembre del 2014. Pero oye, que si el punto se lo tienen que apuntar otros, allá que van, que el Rector no se puede ver que se moja.
Y siguiendo nuestra historia, pasan las elecciones, Laika pasó a mejor vida (en teoría aun existe, pero debe ser en el imaginario colectivo), y siendo coloquiales, la mierda golpea el ventilador cuando se produce la toma de posesión y se dan cuenta que el agujerito que se supone que había era un agujero negro que casi nos lleva a la intervención de la Comunidad de Madrid menos de un año después. Pero oye, que lo de la deuda no era para tanto, y no podemos exagerarla. Sólo llevó a la casi desmantelación de la universidad pública más grande de España, pero eso nos pasa a todos de vez en cuando... espera... no.
Como Laika no funcionó, y aprovechando la ola del 15M se empezaron a formar la Asamblea de Estudiantes en Veterinaria. Hasta ahí todo bien. Y luego cada vez que ves que se realiza una (justo ese año me tuve que ir de la carrera, así que veía pocas) había un profesor siempre. ¿Asamblea de Estudiantes con un profesor supervisando todas? Curioso, ¿no? Adivinad quién era ese profesor. ¡Premio! Julio Contreras. Este tipo cada vez sale más. ¿Será porque los que hablaban siempre en esas asambleas eran asiduos a su despacho? Puede... sólo se puede especular.
De todas formas esa Asamblea se sumó al movimiento de #NoSonComplutense, entonando consignas todas realmente fantásticas, en el termino de fantasía como opuesto a realidad. Desmontemos las principales:
La culpa de las subidas de las tasas es del Rector. Esta es buena, las tasas las fija la Comunidad de Madrid, como bien se refleja en el BOCM. Ahí tambien se puede ver como los precios de Postgrados en la UCM son los más baratos. Si quereis más pruebas mirad y comparad los precios de créditos de la UCM, la Autónoma, o la de la Rey Juan Carlos. Podeis mirar el resto, son iguales, ya lo comprobé en su día.
Carrillo es muy malo porque privatizó el servicio de limpieza. Esta es sencillamente genial, dado que la externalización del servicio de limpieza es de principios de los 80, y las últimas empleadas despedidas fueron en el 2004.
Esta es genial, porque me toca en casa, y es que José Carrillo quería cerrar el Hospital Clínico Veterinario. 1. Nadie en su sano juicio cerraría uno de los servicios universitarios que aporta ingresos. 2. El cierre prematuro del hospiral en 2012 fue decisión de la dirección del hospital porque el nuevo tijeretazo que metió la comunidad dejó al hospital (y a muchas otros institutos de la UCM sin parte del dinero presupuestario de golpe, y 3. Fue José Carrillo el que finalmente permitió que se abriese el hospital al público por la tarde permitiendo otro turno de prácticas clínicas, tras casi una década pidiéndolo, y los rectores de turno ignorándolo.
José Carrillo regaló Aranjuéz. A ver... cuando uno gana las elecciones, pasa un tiempo hasta la toma de posesión, y sigue gobernando en funciones el equipo anterior. Fue Berzosa a pocos días de la toma de posesión de Carrillo el que llego al acuerdo de cesión del campus de Aranjuez, siendo un feo terrible el que se tomase una decisión así tras haber perdido unas elecciones y estando en transición. Pero como nos gusta mucho jugar con el lenguaje, como fue tras las elecciones, pues ale, fue Carrillo. Y para colmo, son tontos, porque esto bien usado habría sido otro cantar, pues ha permitido ahorrar 5 millones de euros anuales a la Complutense. Pero ellos mismo.
Buscad en twitter el hastag #NoSonComplutense y encontraréis todas estas joyas ahí, y alguna más.
Tras este buen hacer, y ya ser increpados varias veces por su clara parcialidad, los chicos detrás de la Asamblea, que representan a todos menos a los que no son de los suyos, eso está claro, nos deleitaron con los siguientes dos Tweets:
La traca final, hay dos candidatos, uno es malo, malo, malo y estamos en contra... pero no lo hemos hablado con nadie y no nos posicionamos a favor de nadie. Simplemente es genial. Si no lo han hablado y nos representan a todos, ¿cómo han llegado a la conclusión de que son contrarios a la universidad por la que luchamos? Ya está, telepatía. Chicos cuidado, se están metiendo en vuestras cabezas, y no lo sabéis.
Curiosamente además cuando les dices cualquier cosa, como corregirles en alguno de los ejemplos anteriormente mencionas, ¿adivinad quién salta a defenderles? Una pista, ya ha salido más veces... ¡sí! Julio Contreras. Profesor que además de ir a Asambleas de Estudiantes, crear asociaciones de estudiantes, estar en la Junta Directiva de Asociaciones de Estudiantes, se mete en discusiones entre estudiantes.
Por sus compañías le conoceréis
Ahora ya que nuestro "amigo" Julio Contreras ha salido tantas veces en lo que llevo escrito. Los que no seáis de veterinaria y no estéis al tanto del quién es quién en esto de la política universitaria os estaréis preguntando: "¿Y este tipo quién leches es?" Pues en resumen un profesor laboral del Departamento de Anatomia y Anatomia Patológica comparada que, según él, será el próximo Vicerrector de Estudiantes si sale Carlos Andradas. Y puede que tenga razón, pues durante la campaña ha sido la sombra del candidato. En las reuniones, debates, repartiendo panfletos en el metro, en las cafeterías, a la salida de los congresos, Donde el candidato va, generalmente él va detrás. Porque el espiritu de la campaña (guerra sucia a parte) es que el rector da igual que sepa algo de gestión, pero tiene que ser una cara amable y cercana... aunque nos hundamos todos, que nos hundamos con una sonrisa. Y sí, ese es el eje de su argumentario, tratando de evitar un programa de promesas y promesas sin propuestas de como hacerlas.
Pero al turrón. Volviendo al inicio, os acordáis de la chica que fervientemente votó a Andradas del principio de este tocho de la muerte que me está saliendo? ¿A ver si adivináis quién es su profesor favorito? El mismo. ¿Y qué os parece de alguien que eche mierda (a estas alturas los eufemismos sobran) sobre su propia universidad de esa manera, a los alumnos recién llegados? Y alguno dirá, te estás colando, es muy buen tipo, que está en todos los saraos (y lo está, en todos oye). Además, no tienes pruebas y la chica pudo malinterpretar... Razonable, plausible... Pero llevo aquí demasiado tiempo para mi bien.
Y gracias a eso he estado en muchas juntas de facultad y he visto muchas de sus actuaciones. La mejor con diferencia fue la de acusar a gente de su propio departamento de verter "miles de litros" de formol directamente por el desagüe, haciéndolo en Junta de Facultad, con lo que constaba en el acta de facultad. Para más inri, se filtró a los periódicos al día siguiente, con el escándalo oportuno, llegando a venir el SEPRONA a llevarse al por entonces decano Joaquin Goyache a cuartel para interrogarlo. ¿Adivináis cual fue el resultado de la investigación? Que no había habido nada irregular. Pero el susto y el desprestigio ya estaban allí ¿Por qué? No sé, eso que el lo diga, que aunque yo tenga mis teorías, se quedan en eso.
Otros ejemplos de la lealtad hacia sus compañeros, y la facultad en su conjunto es cuando siendo él el único miembro de la facultad en Consejo de Gobierno (detalle que se olvidó mencionar en la reunión con la delegación el otro día es que los decanos rotan y nunca están todos los decanos en ese órgano) se callaba información sobre los acuerdos alcanzados en el Consejo para luego restregárselas públicamente en Junta. De esas varias. Esto es todo público, consta en las actas de Junta de Facultad y cualquiera puede consultarlas.
Luego podríamos entrar en las descalificaciones por la espalda de todos aquellos que no le siguen la corriente, porque a la cara siempre amiguisimos, oye. Un clásico siempre ha sido el que gente nueva de primero o segundo, en función del año, se presentase a Delegación, saliese, estuviese un año sin hablar con los veteranos, y tras ese tiempo te dijeses: "Oye, pues creíamos que erais unos vendidos y uno manipuladores, pero empezamos a creer que no es cierto". Cuando preguntabas de dónde habían sacado esa idea ¿adivinad qué nombre decían? Sí, ese. Eso sí, cuando apoyábamos algo que el decía, eramos los mejores. El profesor colega, ¿eh? Vídeo con moraleja a continuación
Y lo mejor, que asegura que en el equipo de Andradas hay varios como él. Terror no, lo siguiente.
Conclusiones varias
Dedicando a algunos más tiempo de lo que merecen, vamos a sacar un par de cosas en claro.
La primera es clara, hay quien ha hecho un esfuerzo claro de desprestigiar la universidad con motivos claramente electoralistas, causando un perjuicio a la institución en el proceso.
Se ha empleado una campaña sucia, pero sobre todo cobarde, con el fin de desprestigiar al actual rector mediante los alumnos. Y encima se ha negado este hecho a pesar de las pruebas que lo apuntan, aunque se han negado a condenarlo, por motivos evidentes.
No tengo muy claro de que el candidato Andradas sea consciente de estas graves actuaciones, pero si no lo sabe... pues no sé que sería peor, si un hipócrita o un incopetente. Sea como sea ninguna de las dos es buena.
A pesar de todo esto, con los recortes de la universidad y la deuda acumulada, la gestión del actual rector ha permitido mantener la universidad a flote, y se ha tratado por todos los medios de taparlo.
Y esto sin tocar el programa en sí, que contradice claramente cosas que ya nos han demostrado. Es curioso que en el programa abogue por cosas como transparencia, y luego vaya a una facultad y diga que "es absurdo tener que detallar la compra de unas pipetas". ¡Que estamos hablando de dinero público, que no es tuyo ni mio, es de todos, y se tiene que detallar al milímetro! O lo de abogar por la igualdad y el respeto, ¡y votar en contra del Plan de Igualdad! Que puedes alegar que se podría haber hecho mejor, pues bien, es tu opinión válida, pero si no hay uno, me parece que es algo más que necesario. Pero claro, el mérito sería de otro, y queda feo para uno mismo. Además, ¿en ocho años gobernando no tuvisteis tiempo? Como colofón final os dejo el vídeo de la votación del plan, por si no os lo creíais.
Pues casi año y medio sin escribir... los compromisos últimamente no son lo mio. Realmente no escribo porque no estoy de humor, o más concretamente llevo tiempo de un humor constante: rabioso. Y no, no hay ningún rabdovirus implicado. Entonces, ¿por qué ahora? ¿Acaso he encontrado la felicidad absoluta y voy bailando y brincando por verdes pastos? Pues no precisamente, y no, no me he tomado nada (ilegal). Basicamente porque al final uno explota, y no pienso hacerlo como la última vez, así que hoy toca mentar a la madre que pario a la humanidad en su conjunto.
La última jaimitada que me ha dado por hacer es (y trás un rápido resumen de mandar trabajo a freír esparragos, acabar de pastillas hasta las cejas y decidir que más me vale acabar la carrera de una vez) apuntarme a una campaña electoral, así, porque yo lo valgo. Al fin y al cabo no es una campaña mayor, simplemente es una campaña de una universidad al cargo de Rector ¿verdad? Debería de ser algo tranquilo, difundir información entre los alumnos ¿verdad? La política universitaria no se va a parecer a esa política chabacanera y sucia que se ven a otros niveles ¿Verdad? Al fin y al cabo la comunidad universitaria debería tener más nivel ¿¿VERDAD??
Pues va a ser que no. En momentos como estos no sé si bien soy demasiado imbécil, demasiado idealista o si vivo en una realidad alternativa el noventa por ciento del tiempo... o las tres. La cuestión es que me he visto inmerso en una campaña de desprestigio brutal al no tener ellos nada bueno que decir, de gente mintiéndome a la cara mientras que sus palmeros, o bien hipócritas, o bien ciegos, o bien aun más imbéciles que un servidor, aplauden y ríen, Y ahora encima se ve como usan a esos mismos como carne de cañón y lo peor no es eso, es que hacen que se sientan orgullosos de serlo. ¿Cómo hemos llegado a esto? ¿Cómo alguien que es claramente utilizado puede estar tan satisfecho por serlo?
Y los aún más triste del asunto (sí, más si cabe) es que no es más que un reflejo de los que pasa a nivel regional, nacional y mundial. Hablando ayer con cierta koala con la que suelo tener charlas de arreglar el mundo me dijo que tras leerse un Mundo Féliz y 1981 todo se había vuelto más claro. La gente no ve más que lo que la dejan ver, y llega un punto en que es "feliz" y no quiere ver más, y eso sólo puede llevar al estancamiento y al retroceso. Y en eso estamos, luchas de poder viscerales donde todo vale para aquellos que una vez tuvieron el poder y ahora quieren recuperarlo a toda costa.
Y así queda al final, da igual todo lo que se haya avanzado, todo lo que se haya peleado por hacer de esto (lo que toque) un poco mejor. Todo queda limitado al fango en el que nos quieren meter. Pero no, ya está bien de rebajarnos a su nivel. Al final el tiempo pondrá a todos en su lugar.
Siguiendo mi nueva tradición de un post cada seis meses (no sé si alguien lee esto aun, pero bueno, me da igual), ¡vamos allá!
¿Y de qué hablamos? Pues dado que me queda nada o menos en la beca, vamos a hacer un repaso de la labor maravillosa de los becarios de colaboración.
Lo más basico es ¿qué es un becario de colaboración? Dícese del estudiante al que le pagan X (donce X=miseria) por ayudar en lab
ores adminstrativas. Servidor es becario de "apoyo en aula
de informática" (luego explicamos las comillas).
Una vez tenemos la definición pasamos a decir lo que realmente es un becario: sujeto al que meten en un puesto donde tendría que haber un funcionario para que haga su función cobrando un tercio de lo que cobraría (con suerte). Así el que suscr
ibe va a presentarse en su nuevo puesto, pensando en un aula de informática y se encuentra no sabe muy bien como haciendo matrículas. Toda una experiencia en la cual uno empieza a alcanzar una revelación que a lo largo de los tres últimos años se ha ido haciendo más fuerte: si tienes hijos, edúcalos en casa, porque viendo a los futuros profesores...
Luego, como la gracia de esto es que el becario viene a ser un indefinido (ver foto adjunta), acabé tr
asladado a otro despacho, conocido generalmente como la Sección de Descoordinación. Ahí ya no sólo tocaba hacer el trabajo de un funcionario, sino encima supervisar a uno. ¿Por qué? Porque en este país a un funcionario no se le puede desped
ir (aunque con algunos eso no sería suficiente). Podría ponerme a escribir todas las escenas aberrantes, surrealistas y a veces escalofriantes que he visto (que por suerte no vivido, ya se sabe, factor caos, a mi alrededor pero no me afecta), pero me pasaría escribiendo toda la semana, y demasiado veneno habría como para verter de golpe.
La cuestión es que al final la cosa llegó a tal extremo que la cosa explotó. Lo cuál para los tres becarios que estábamos aquí metidos por aquel entonces (tres sí, cuando de inicio estaba yo sólo, pero es que todos los problemas en teoría era por falta de becarios, vamos, que eramos la panacea ante la incompetencia) creíamos supondría un cambio a mejor. Por muy inútil que fuese el nuevo jefe que nos pusieran, no podía ser peor ¿verdad?
Iluso que es uno. ¿Para qué meter alguien nuevo teniendo becarios? ¡Si son el comodín! Para sustituir un funcionario, dos becarios más. Ahora la (des)coordinación de un centro con cincuenta aulas y cerca de siete mil alumnos la llevan ¡cinco becarios! Curiosamente el servicio ahora funciona mejor, y me han desaparecido contracturas de la espalda. Aun así esto de que me paguen un tercio de lo que se gana en mi puesto, pues como que... no sé... duele.
En fin, maravilloso mundo este el de los becarios.
No podíamos dejar de tratar a los dueños, en muchos casos mejores que los propios animalitos, pues como dijo Santiago Segura en esa gran película que es Airbag: "La culpa es de lo padres, que las visten como..." bueno, ya sabeis como acaba. Y es que los animales son a los dueños como los hijos a sus padres.
Empecemos por el que acaba de salir por la puerta: El Sabio.
Estos sujetos, aun siempre hablando con mucho respeto (que se entiende por frases como "Si yo respeto mucho lo que dices, porque tienes tus estudios") han de tener la última palabra, que será verdad siempre, por encima de todo lo que tú, tus estudios, y tus dotes diagnósticas digáis (esto se deduce de tener un perro de un año, muy activo según la dueña, totalmente aplatanado encima de la mesa y sin apenas reaccionar ante estimulos y él acabando la frase del paréntesis anterior con un "pero yo lo veo perféctamante").
En resumen, digas lo que digas, y hagas lo que hagas, el viene con su idea, y esa es la correcta. ¿Para qué van entonces al veterinario? Buena pregunta.
A esto añadámosle que el tipo entra en la clínica descalzo, con un pareo rosa, un sombrero de paja y una cerveza en la mano y no tenemos claro si borracho o colocado, y ya tenemos el conjunto completo para la anécdota del día de hoy.
Y os preguntareis... ¿qué tiene esto que ver entre sí? Excelente pregunta. Para saberlo leer este articulo.
Es por noticias como éstas por lo que podemos retomar tranquilamente esa vieja sección de noticias del mundo que hará años que no uso. Ya de por sí es de nota las chorradas que pueden llegar a soltar ciertos políticos (o algo) para mantener su nivel populista, que últimamente es de lo que se trata todo. No voy a entrar en comparaciones con la política local (que es de chiste también), ni en las motivaciones que puede tener el presidente boliviano para decir esta perla de sabiduría, vamos a limitarnos simplemente a lo dicho:
"El pollo que comemos está cargado de hormonas femeninas. Por eso, cuando los hombres comen esos pollos, tienen desviaciones en su ser como hombres"
Claro, si siempre se ha dicho, sabiduría popular, sólo hay que ver lo que les pasa a las niñas de ahora por comer carne de vaca. Ah, no calla, es un bulo... esas hormonas están prohibidas. Pero aun así... ¿las hormonas del pollo responsables de la homosexualidad? Y los homosexuales de hace doscientos años, ¿ya se hormonaban entonces? Qué avanzados estaban ya entonces, y yo sin saberlo.
Después está esta otra:
"La calvicie que parece normal es una enfermedad en Europa, casi todos son calvos, y esto es por las cosas que comen, mientras que en los pueblos indígenas no hay calvos, porque no comemos otras cosas",
Tiene lógica. Ya sabemos que la culpa del estado cartoniano del Gato Volador es su afición al ramen. Que mal comemos en Europa... ¡espera! ¿No comen peor en EEUU según todos los estudios? ¡Ya tenemos el nuevo país de los calvos! Y luego, qué rétorica... no hay calvos porque no comemos otras cosas... Luego... no comen otras cosas, por lo que comen lo mismo, luego no están calvos comiendo los mismo, luego me he perdido...
A estas alturas pocas cosas sorprende, y teniendo en cuenta la de porquería que se ve por internet quieras o no, pues menos. Y es que la publicidad por internet es una constante en nuestra existencia en estos momentos. Página a la que vayas página que tendrá sus banners, pop-ups, o similares de toda índole o condición.
Pitonisas, secretos para el cuerpo perfecto, productos de bricolage infalible, y otras tontadas similares, amen de todos los complementos para hacer a todo hombre más feliz con su entrepierna y una gran cantidad de descuentos en todos los fármacos que puedas imaginar, hata llegar a todos los juegos online mmorpg que todos ellos tienen los mejores gráficos que has visto, mejores incluso que pokemon, ya ves tú.
Luego están los típicos ganchos de los sorteos, desde coches hasta tarjetas de residencia por la cara te ofrecen, pasando por las felicitaciones porque tu ip ha sido escogida entre todas para llevarte un fantástcio premio (debo de ser un tipo realmente afortunado, pues me han tocado ya unas cuantas veces, y desde ordenadores distintos).
Y uno ya habituado a todos estos simplemente los ignora... hasta que ve esto:
"Soy San Antonio, santo de la suerte, y quiero que tengas mi revista".
Vale, la religión (más bien su práctica) no es fruto de mi devoción, pero este anuncio es la bomba, analicemos el porqué:
Un santo te pide algo directamente, ¡que no es que te digan que demuestres tu devoción al santo, que te habla el directamente!
Ese santo no solo se te dirige en persona... además de eso tiene revista propia, como cuando aparece cualquier chupacamarás de esos del corazón presentando sus memorias o algo así, y además quiere que tu la tengas.
Seguida de esa frase ponía "Hazte con su medalla por 10 € al año". Primero te venden que es voluntad del santo que tengas la revista, y luego te dan una medalla por un año de suscripción. ¿Y a los dos años el pin? (A los tres diplomatura, está claro.)
Estoy viendo el futuro y veo una revolución. En las próximas elecciones veo la propaganda de ciertos partidos: "Hola, soy Dios y quiero que votes a #aquí el partido que consideres que encaje con todo esto#. Y si te afilias te daremos una cesta de Navidad." Total, diciendo lo que dicen, no andan lejos de esto.
Se acabaron las navidades, se acabaron las vacaciones, nos despedimos de Cortylandia y abrazamos las rebajas del corte Inglés (algunos siempre ganan), nos despedimos de todos esos familiares que no volveremos a ver hasta dentro de un año... ¿y qué? Como dice el anuncio aquél: lo mismo de siempre.
Hubo un tiempo que uno aun se ilusionaba con la navidad, ¿cuándo se perdió eso? Hoy de café con el resto de la troupe de becarios (únicos ocupantes de la facultad a día de hoy) se han barajado opciones tales como: cuando descubres que los reyes no son los padres, cuando te toca a ti comprar los regalos, y similares. Observesé que todos centrados en los regalos, no en el denominado "espiritu navideño", que está claro que se perdió hace muchos años para el mundo en general.
Pues bien, yo tengo claro cuando la navidad perdió su ilusión, y tambien es de lo más material pero con otro sentido. Fue cuando mi regalo de Reyes fueron un juego de toallas. Seamos sinceros, mi padre no es una persona que se caracterice por haber sabido acertar con qué regalarme. Sólo el recordar cuando me regalo el Black&White Sessions hace que se me pongan los pelos como escarpías (la frase de: ¿ah, pero a ti no te gusta la música chunda esa? me acabó de matar). Pero de ahí a regalarme un juego de toallas... se pueden tener varias interpretaciones. Desde luego la de irse de casa, que sería la más obvia, pues no, no vivo con ellos, no tendría mucho sentido. Pero claro, pues como que notas cierto vacio interior (comparado con todos los regalos que ves a tu alrededor), y ahí se fue toda la ilusión.
Al menos esta ño han sido tres camisetas, un jersey y calcetines, y pasta para las rebajas. Ahora a ver que me compro.
Pues bien, ya hemos sobrevivido a la tercera cirugía con anestesia total, ya tengo tabique nasal nuevo y gracias a los dioses sigue siendo mi nariz (aun un poco hinchada) no como le paso a esa tal Belén Esteban.
Y después del calvario de tres días con una especie de esponjas rígidas de diez centímetros de largo metidas en mis fosas nasales uno se plantea... ¿quién es el subnormal que se somete a una cosa de estas de forma gratuita? Porque eso de tener que masticar con la boca abierta porque si no te ahogas, el estar con la garganta reseca todo el día, y el que te saquen diez malditos centímetrosde esponja de cada agujero de la nariz (sí, me repito, pero es que no sabes la impresión que da el ver cinco centímetros fuera de esa cosa, tú pensando ya no debe quedar nada y el medico diga: Ya parece que va saliendo).
Pero claro, eso no es suficiente para poder considerar la situación de caos, sólo de molesta. La cosa mejora en la parte del ojo clínico de mi madre para elegir el mejor momento para irse de vacaciones al extranjero. En el caso que nos ocupa, tres horas antes de que me operasen. Lo que está muy bien teniendo en cuenta que eso me deja de base solo en casa recién operado con tres gatos (a los que solo hay que dar de comer), un perro (al que además hay que sacar a la calle), y una abuela adicta a los tranquilizantes (a la que no hay que sacar a la calle, gracias nuevamente a los dioses, pero hay que dar aguantar... que es peor).
Súmale no tener ni internet ni digital y tenemos una fiesta asegurada. Y encima las bien repartidas visitas que tenía se concentran todas a la misma hora el mismo día. Al menos ya hemos pasado lo peor.
Los bancos me odian, lo hacen casi tanto como yo les odio a ellos. Es así y no se puede discutir.
Estaba yo hace sábados yendo con el pequeño Moli cuando me di cuenta de que para comprar pizzas conviene tener dinero, así que le usé de guía turístico hasta el Caja Madrid más cercano. Todo iba según lo planeado hasta que metí la tarjeta en el cajero y aquello empezó a sonar como si de una alarma de amenaza nuclear se tratase. Mal asunto. Recuperados del susto inicial miramos la pantalla y resulta que de buenas a primeras mi tarjeta ha sido retenida por acusa sin concretar. Así pues llamada al banco, anular tarjeta y a esperar entre tres y siete días para otra.
Y llega hoy, algo más de siete días después, y seguimos sin tarjeta, y uno tiene la necesidad de tener dinero para comprarse abonos de transporte y esas minudeces. Por ello, en un momento de lucidez me acuerdo que enterrada por algún lado tengo una libreta. Así salgo todo feliz (o algo así) con mi libreta al banco la meto en el cajero y... repetición de la jugada, ruido infernal y yo sin libreta. Así que otra llamadita, otra anulación y entro en la oficina un poco menos feliz.
Allí cojo el numerito y veo que tengo por delante a ocho amables sujetos. Poco a poco la gente pasa por una de las dos ventanillas, mientras que el amable señor que está en la otra habla, y habla, y habla, y no se va, y mientras rezo porque no toque otro sujeto igual en la que va a más o menos velocidad. Rezar es malo, alguna vez lo habré dicho, porque ahí llegó él. Miro el reloj, y el margen holgado de tiempo con el que había salido ya no es holgado, y de hecho empieza a no haber margen.
Finalmente llegó a ventanilla, recuperan mi cartilla y resulta que el modelo es antiguo y por eso me la han retenido. Ventajas de usar la oficina de Internet que tanto publicitan, que no te avisan. Así que me da una nueva, más hortera que la anterior y salgo al cajero. Una vez más introduzco la cartilla, y cuando le digo que quiero sacar dinero... nooo, no se lo traga, pero me dice que la cartilla no está activa. Otra vez, y de ningún buen humor ya, entro en la oficina. Volvemos a coger el numerito, volvemos a mirar al grupo de amables sujetos y veo que de tener ocho delante como antes, ahora son once. Miro el reloj y mi buen margen a pasado a ser tardanza.
Visto lo visto oteo el horizonte y veo como un hombre se levanta de una de las mesas, así que haciendo un zigzag me plantó enfrente del oficinista de turno antes de que pueda reaccionar, contándole mi vida, la reunión a la que no llego y esas cosas. Así resulta que me dice que mi libreta no está autorizada para sacar dinero. A lo cuál me quedo pensando en el momento, no hace ni veinte minutos, en el que le he dicho al compañero de este sujeto: "Mire, es que iba a sacar dinero con la libreta y me la ha retenido", para añadir poco después "Ahora ya podré sacar el dinero para el abono, primero de mes es lo que tiene." El compañero, muy avispado, se ve que no era.
Así pues le digo al hombre qué es lo que hay que hacer para autorizar la libreta, y el hombre, muy amable me dice que autorizarla, a lo que me veo añadiendo un: "Pues lo autorizo". Suena fácil, ¿verdad? Sí, pero no contasteis con los elementos. Ese fue el momento en que la impresora le dio por estropearse, así que allí seguía, mirando el reloj pasar mientras el hombre intenta imprimirme la clave en algún lado. Finalmente lo consiguió, y a la tercera en el cajero fue la vencida, pero allí se fue casi una hora de mi vida.
Y digo yo, si estamos metidos en la que estamos metidos por los bancos, ¿no tendrían al menos que replantearse su eficacia a todos los niveles?
Ultimamente, y en retrospectiva, podía decir que mi vida se estaba amuermando. El famoso Efecto Día de la Marmota se estaba empezando a notar. Pero claro, no hay nada como la familia para salir de la rutina.
¿Y cómo es eso? Pues simplemente se reduce a encontrarse a la abuela en formato zombie andando por el salón. Y ahora definamos formato zombie, lo que es importante para proseguir la historia: dícese del estado en el que una persona anda sin rumbo fijo y a la deriva y habla sin ninguna coherencia (más o menos así: ofjfamldifjwpofe).
Ante semejante encuentro y a esas horas procedo a llamar al almirantazgo a pedir instrucciones, pero claro, creo que debí de ser algo más especifico en lo que a formato zombie me refería, pues evidentemente podía no ser tomado como la urgencia que en realidad era. Así pues, tras veinte minutos sin tener noticias de Dios, ni de nadie, llamo a urgencias.
La ambulancia en casa en cinco minutos, buen tiempo de reacción, y luego practicamos un poco el deporte de esquiva al vecino cotilla que ha salido al descansillo. En nada o menos me planto en el hospital y ahí es cuando uno se encuentra algo que había oído, pero de lo que no estaba concienciado: el pésimo estado de la sanidad en esta nuestra amada comunidad. Tienes una persona de noventa y cuatro años que no sabes lo que tiene y la metes en una sala dividida en varias secciones por un medio muro en el que debe de haber en total unos setenta enfermos más, todos en camilla. Raro es que ahí el que entre no salga con más enfermedades de las que traía, y eso contando con que no salga con una depresión aguda. Mirando alrededor uno podía contemplar todos los estadios del abandono, desde la resignación hasta la desesperación. Por suerte, no estuvimos más de tres horas allí, que ya fueron. Más de uno me ha dicho que no entiende por qué pagamos sanidad privada teniendo seguridad social, yo ahora lo tengo clarísimo, no debería ser así, pero lo es.
Una vez trasladados se le hicieron las pruebas y se la llevo a planta en hora escasa, y mientras tanto en observación ella solita. Aun así entre idas y venidas, finalmente fui yo el que se queda a dormir en el hospital, y a dormir uno se fue a las tres de la mañana.
Al día siguiente mañana de hospital, tras la cual a casa, comida y ducha rápida y a Toledo a hacer el friki, y con disfraz nuevo, cortesía del almirantazgo (véase foto). La partida estuvo bien, pero el tener al personaje de mayor poder de la partida y con la cabeza en mil ochocientas un cosas (que no recetas) y en general nada relacionadas con el evento en cuestión hizo que acabase un poco saturado y en ocasiones con la cabeza como un bombo. Aun así me divertí un rato, que es lo que importa, y aunque no tenía cuerpo para juergas nocturnas siempre esta bien reencontrarse con ese grupusculo de frikis.
Fin de partida, coche a Madrid el domingo, ducha y al hospital, otra vez. Y encima ahora tengo la certeza de que me he puesto malo, a saber si es algo de antes, del hospital o vete tu a saber, pero sigo con la garganta mal, la cabeza peor (aunque eso, dependiendo del sentido, no es ninguna novedad).
Y ahora aquí seguimos, entre becas y hospitales, toses y migrañas y esperando a ver que nos encontramos de aquí a unos días.
Y no es que sea una frase recurrente de ese conocido vendedor de Mundodisco, sino que todo apunta a que esta vez es de verdad.
¿Y cómo? ¿Y por qué? Porque nosotros lo valemos, eso está claro. Aunque mejor será que nos pongamos en situación... estoy en la oficina y creo que empiezo a tener fieb... no, por ahí no vamos bien... mejor nos remontamos a esta mañana.
Así en buenas lo primero que recuerdo es un despertador sonando hasta ser apagado de un manotazo. Lo siguiente es un mensaje que me llega al móvil, tanteo hasta hacerme con él y veo un mensaje que me informa que hoy hay asamblea de los sindicatos en matemáticas.
Primer pensamiento: ¿Qué horas son estas para mandar un aviso?
Segundo pensamiento: ¡Joder, qué horas son estas! Tengo que salir de casa en diez minutos (y sigo en pijama y debajo del edredón).
Tras un tiempo record en vestirme y desayunar e intercambiar gruñidos con mi hermana me encamino a prácticas de toxi, que vienen a ser algo soporíferas, más o menos consigo mantener una fachada de intenso interés por el viraje del tóxico de turno y realizar la cuantificación de marras, y compruebo que siete pueden hacer práctica en un puesto de cuatro.
Tras ello me encamino a matemáticas con el fin de rememorar tiempos de politiqueo. Una asamblea suena divertido, ¿no? Pues no. Si uno piensa en asamblea como esa reunión de intercambio de opiniones y de toma de cursos de acción es que tiene la misma imagen distorsionada que tenía yo.
Llego al sitio, tomo asiento y veo como se empiezan a congregar el personal. Como en cierta manera era de esperar empezó el asunto cuarenta y cinco minutos más tarde de lo planeado, y tras escuchar a un total de seis personas soltando un discurso cada una de quince minutos de media, cada uno igual que el anterior, que toda la información podría haberse resumido en diez minutos en total, se levanto la sesión y todos a casa. Sin discusiones, sin preguntas, sin nada. Mi gozo en un pozo.
Al menos he sacado un par de conclusiones de todo esto. Para empezar, la culpa de todo la tiene Yoko O... digo, la Excelentísima Presidenta de la Comunidad de Madrid (más afines), que se ha propuesto hacer trizas todo lo que tenga público en su denominación. Malo es que el presupuesto dedicado a la universidad pública en nuestra comunidad (la segunda más rica según estudios varios) haya caído diez puntos, pero bochornoso es que las ayudas a universidades privadas se hayan triplicado. Y esto no viene de la crisis, empezó en el 2003. Primero la sanidad, luego la educación básica, y ahora la superior, y después el canal. ¿Y por qué? Porque nos lo hemos buscado, si todo el que se acuerda de toda su familia hubiese votado, en vez de hacer el famoso voto en blanco de castigo de izquierdas quizás otro gallo nos cantaría ahora... quizás.
Otra conclusión, cambiando de aires, es que para saber dar un mitin te vale con repetir cada palabra que quieras resaltar, con lo que aumentas la duración de la charla un cincuenta por ciento. Curiosamente todas esas palabras a resaltar suelen ser verbos sin ninguna trascendencia como opinar, remarcar o señalar, por lo que al final de la charla sabes que ese tío hace hincapié en muchas cosas, de las que no te acuerdas.
Tras la reunión ocurrió algo extraño en el espacio-tiempo que me hizo pasar de decir "Me voy a trabajar, que llego tarde" a estar sentado en una mesa de una furgoneta mientras una enfermera me pinchaba en el dedo mientras me decía que tuviese cuidado con el sexo oral, que a pesar de lo que piensa la mayoría también es una práctica de riesgo. Al menos ya sé seguro que no tengo el VIH.
Y eso es todo por hoy, en mi febril estado. Ale, a escardar.
Tras casi un mes de becario en la sección de coordinación uno se hace una idea mucho mejor de lo que es una facultad. Y como dijo ese hombre sabio una vez "es una casa de putas". Como ya dije una vez, el hecho de ser becario hace que el personal de la universidad no te considere como un alumno más, sino como un compañero, y la gente le cuenta cosas a los compañeros.
Gracias a esto me entero que la "simpática" profesora que se pensaba que yo era su chico de los recados (aunque si esperaba sumisión y aceptación que se busque a otro) resulta ser una diputada del PP. No vamos a entrar a hablar sobre el qué hace dando clase en una universidad a la que su jefa local, nuestra bienhalladaEsperancita, no ha declarado aun la guerra pero poco le falta (de momento sólo le debe un montón ingente de dinero, que yo me veo no cobrando de aquí a dos días). En esta ocasión simplemente me voy a limitar a hablar de su carácter gentil, y lo voy a hacer relatando su actuación de ayer.
Estaba yo tranquilamente viendo la Brújula Dorada cuando recibo una llamada. Cojo el teléfono con mi frase de saludo mil veces repetida (coordinación, digame) y en cuanto empezó a hablar ya supe que algo iba a ir mal. Hay formas y formas de presentarse, y la forma que tuvo de hacerlo esta mujer apuntaba maneras. Ni hola, ni buenas tardes ni nada, simplemente un Soy Piticlina con ese tono que te da a entender que deberías de saber quien es, y que deberías de saber que es importante. No lo aguanto, y por eso empezó mal. La conversación siguió por dar una serie de ordenes para reservar un aula, y que lo tuviese todo listo para que ella solo tuviese que firmar, a las que yo amablemente le dije que subiese a mi despacho que las cosas mejor hacerlas cara a cara. Tras oír un suspiro de resignación, al que no pude hacer otra cosa que sonreír, me dijo que subiría, que hiciera el favor de esperarla. A eso uno no pudo evitar decir Hasta las 19:30, que me voy. Por desgracia subió antes.
Así pues entra la buena mujer presentándose de igual forma que la vez anterior diciendo que a ver que tiene que firmar; los hay cabezones, y los hay gilipollas (y mira que a mi no me gusta usar tacos). Pongo mi mejor sonrisa y le digo que me haga el favor de recordarme de qué iba el asunto. Tras hacer varios comentarios de dudoso gusto sobre el alumnado, me dice que quiera la misma reserva que tenía, pero en vez del lunes el miércoles, a lo que la digo que en el mismo aula es imposible, y la cosa empieza a mejorar. Al explicarla que la cosa es imposible porque hay otro profesor dando clase a esa hora va y suelta la primera frase del día: Pues quitale una hora. La verdad es una frase simple, y en apariencia inofensiva. Guerras han estallado por menos, y como el privilegio de la tercera guerra mundial se lo reservo al hombre con patillas preferí dar largas.
Cuando finalmente convencí a la digna mujer de que el jueves también es un buen día, y ella llega a la conclusión de que era lo suficientemente magnánima para sacrificarse por sus alumnos yendo a la universidad un día que no tuviese clase suelta la segunda frase del día: Ahora coge papel y bolígrafo que te voy a dictar un anuncio. Ahí no pude disimular mi cara de pasmo. Creo que fue notoria, porque la mujer se cayó y su acompañante, que no decía nada miro hacia otro lado, aunque claro, creo que además de pasmo había una porción de cabreo, que tampoco pude disimular. Debió de ser fina, sí, pues la mujer sintió hasta la obligación de justificarse. Hubiera estado mejor que no lo hubiese hecho.
La mujer reincidió en el tema de dictarme, más que nada porque tenía que tener muy claro lo que tenía que poner en los anuncios que tenía que poner después. Antes de seguir he de decir que ayer no era uno de esos días en los que yo estuviese muy políticamente correcto, y quizá, siendo un becario debería haberme limitado a copiar la nota y listo... pero no estaba por ahí. Así pues tras una meditada pausa sonreí, y sugerí que amablemente se podían ir a reprografía a imprimir sus carteles. Eso en general debería de bastar. La gente debería de entender. La gente no lo hace. La gente es necia por naturaleza y cada vez me frustra más, y cada vez me duele más en el alma que se crean que porque el vecino cede tu lo vas a hacer. Y eso debía de pensar la buena señora cuando dijo que mi compañero de por la mañana le había hecho los carteles... zorra mentirosa.
Si ella miente yo también, y seguro que lo hago con mucha más naturalidad, y la impresora se estropeo convenientemente en ese momento con lo que poco más se pudo hacer. Así y al final se fue con la reserva el día que no quería y sin carteles, y todo por prepotencia.
Y aunque esta visita es la que se ha llevado la palma no se puede negar que aquí se ven situaciones y motivos de lo más variopintos. Hoy os dejo con mis dos favoritos:
Quiero cambiar de aula porque hay un avispero y una alumna se ha puesto histérica porque es alérgica a los mosquitos (claro, como la avispa es más grande, más alergia).
Quiero cambiar de aula porque me jubilo y me han mandado a un pasillo muy oscuro y muy triste, y a los alumnos los pobres les debe de dar cosa ir (la verdad es que esta si me dio algo de pena).
Se acabaron las "vacaciones", ya estamos de vuelta, a la beca, a los exámenes, y en general a esta vida que uno lleva 9 meses al año.
En la beca estamos otra vez de matrícula, y de momento sólo con matriculas por Internet, con lo que a un servidor le ha tocado el aula de informática (su destino original), resolviendo dudas y echando un cable con la matrícula a los que decidan hacerla desde allí y no desde su casa. Importante detalle este último porque irse hasta la facultad a hacer la matricula por Internet tiene su aquel, pues hay gente que viene desde Rivas o Getafe y a la pregunta de ¿es que no tenéis Internet en casa? la respuesta es un sí, claro. Y entonces es cuando se sorprende que la matricula por Internet se puede hacer desde casa, lo cual tiene especial gracia, cuando están la madre, el padre y la hermana pequeña de la criatura con todas las maletas en el coche aparcado fuera, que se van de viaje a Alicante, y se han ido hasta allí para hacer la matricula viniendo de la A-3.
Luego están los de las grandes preguntas a las cuales se supone que yo tengo que tener respuesta. Que vale que yo tenga una idea más o menos global de lo que hay que ir poniendo en cada sitio, pero que no esperen que sea yo el que sepa cuales son los estudios que están realizando o cuando es el cumpleaños de su madre. Y eso que se supone que estos son los listos, como dice mi jefe, que son los que han aprobado todo en junio. Pues a los menos listos no los quiero ver (aunque bueno, imagino que yo entro dentro de ese grupo, así que me quedan esperanzas).
Primera semana de matriculas acabada y demos gracias porque era de cuatro días. Tras el primer día de conserje reparte-papeles he estado rotando por todos los demás puestos e matricula, lease, información, aula de informática y matricula propiamente dicha (aunque de apoyo, que no haciéndolas), y la conclusión de todas ellas es la misma: hay un amplio porcentaje de la población que es idiota.
¿Y por qué? Vamos a obviar lo que fui diciendo ya en mi post anterior, y entremos en los casos más repetidos. Para empezar, si te compras un sobre de matricula con dos formularios y un CD es posible, y digo es posible porque se ve que no es cierto para todo el mundo, que las instrucciones para rellenar esos formularios vendrán en el CD. Uno duda de la lógica de esto, cuando ves que llega el tipo numero doscientos con la misma pregunta de ¿y esto como se rellena? Y cuando les mentas el susodicho CD te encuentras respuestas que van desde la mayor de las perplejidades, a los reproches sobre el sistema, pasando por aquello que se ve que tienen un CD distinto al de todos los demás porque en ellos no venía nada de la información que necesitaban.
Luego es fascinante las preguntas tan absurdas que te llegan a hacer, que van desde "Dónde pone centro de estudios, ¿qué tengo que poner?" (que creo que es imposible llegar a donde yo estaba sin pasar por al menos dos letreros de considerable tamaño donde pone Facultad de Educación, eso sin tener en cuanta la carta del Rector que les ha llegado poniendo que han sido admitidos en la misma), a otras como "Disculpa, yo es que soy un/una inútil con los formularios, ¿me lo puedes rellenar tú?", que no son ni uno, ni dos, y que te quedas sin saber si ayudarles por piedad o mandarles a su casa diciéndoles que la universidad no está hecha para ellos. Entre medias, cualquier cosa que os podáis imaginar.
Podemos seguir por la matriculación por internet, que la realizan los visionarios de las nuevas tecnologías, y los que no se han matriculado presencialmente cuando deberían ("¿Que había una fecha concreta por apellido? ¡Eso no venía en la carta que me mandaron de admisión!" "No, pero si ponía que había que revisar en la página de cada centro las normas de matriculación del mismo, ¿ha consultado la página web? ¿No? Vaya.") El primer grupo por regla general no suelen dar problemas (salvo el de no leer como se rellenan las cosas, pero vamos, ese es un mal generalizado, aunque vamos a mi desde pequeñito me han dicho que los ceros a la izquierda no cuentan y otras cosas así de similar complejidad), pero el segundo suele ser insuperable. Desde el "Yo es que de ordenadores no entiendo" hasta la pareja que te preguntan como se rellena exactamente eso, y que asignaturas de libre han de escoger, y cuando les preguntas cual de ambos se matriculan te dicen que es su hija, que la pobre se fue el día de antes de fiesta y está durmiendo en casa.
No hemos de dejarnos el complicado mundo de la impresión. En el aula tenemos puesto en la pizarra en unas letras de unos veinticinco centímetros: IMPRESORAS: 2300 y 3200. Yo leo eso y deduzco, se imprimirá a través de las impresoras 2300 y 3200. Eso parece ser lo lógico ¿verdad? Pues no, no es lo lógico, ni racional. La gente a la hora de imprimir o imprime en archivo o te saca treinta copias, o te manda una a cada una de las opciones disponibles. Aunque si hay un caso que me fascinó fue el de dos chicos que se me acercan y me pregunta dónde podían imprimir el resguardo de matrícula, a lo que les responde que en el sitio donde estábamos. Para mis sorpresa ellos me salen con lo siguiente: "Ya, pero es que llevamos media hora buscando las aulas 2300 y 3200 y no las encontramos por ningún lado". Tarde cinco minutos en recuperarme.
Y luego tenemos los que se compadecen de uno por estar ahí, los dignos que jamás se pueden equivocar, los cabezotas y los directamente cortos, que a la séptima vez que les explicas algo aun no lo cogen. Y yo me planteo que pasa con la gente, porque a lo mejor me confundo, pero nosotros no eramos así ¿verdad?
Bueno, al menos sólo nos queda un día más... hasta septiembre. Y esos se supone que ya han hecho la matricula una vez... se supone.
Hoy ha empezado el periodo de matriculación, y mi función era repartir los "volantes de cita previa", o lo que viene a ser conocido universalmente como "el numerito".
Suena fácil, ¿verdad? Pues no. Y no porque la tarea en si entrañe alguna dificultad, que no lo hace ya que al fin y al cabo consiste en comprobar que el que te viene está aceptado en los estudios correspondientes y darle el papelito según su apellido. La complicación radica en que como todo trabajo de cara al público hay algo inevitable: tratar con ese público. Y, amigos, el público, en el mejor de los casos es idiota.
Y aunque uno solo debería darles un misero papel con un número de orden se encuentra respondiendo a un sinfín de preguntas a la cual más absurda que la anterior. Uno se encuentra planteándose muy seriamente si la gente sabe leer, si les faltó oxigeno al nacer, o si cada vez se madura más tarde por mucho que se folle antes, porque cuando entré hace ya unos cuantos años a la universidad me hubieran entrado los siete males si mi padre me hubiese acompañado a hacer la matricula.
En el fondo creo que la culpa es de lo padres, como se dijo en Airbag, pues no es que las vistan como putas en este caso (o sí, pero no es de interés para el tema de hoy), si no que se creen que mediante la sobreprotección debe ser una forma mejor de crianza, porque hay una gran mayoría que ni deja hablar al pobre hijo, y para como sus preguntas son aun peores que las de los últimos.
En fin, mañana otra sesión, y así hasta el lunes que viene.
Hay diversas formas de tratar con aquellos aspectos del físico que a uno no le gustan. Para mi que la mejor siempre ha sido la más simple, los asumes y a otra cosa. Pero claro, es evidente que no todo el mundo puede hacer esto. Solo hay que ver como prosperan los cirujanos estéticos.
Claro está que no todo el mundo se puede pagar una cirugía así, así pues han desarrollado otros sistemas. El primero es disimular o camuflar lo que sea que cause desasosiego, ya sea mediante a aplicación de kilos de maquillaje o capas de ropa se puede lograr (o no) el efecto deseado.
Luego está aplicar la técnica contraria, o técnica del desvío. Consiste básicamente en desviar la atención del resto del mundo (de ahí lo de técnica del desvío) hacia otras partes del físico con tal de que no se fingen en la zona que sea desea ocultar. Esto puede salir bien a veces, pero otras puede salir horriblemente mal. Y es el último caso el que me ha hecho desvariar sobre este tema en cuestión.
Pues no hace una semana iba yo en el metro, de vuelta a casa tras un día absurdo más, cuando entra en el vagón una sujeta en la cual te vas fijando, en el siguiente orden, en la camiseta hiperceñida blanca, con grandes letras en negro (que de lo que ponían no me acuerdo), en el peinado más recargado que he visto en tiempo, teñido en rojo chillón, y finalmente en la cara.
Hasta el pelo la podías haber calificado de hortera... y hasta ahí incluso habría conseguido su objetivo, pues yo por regla general me fijo rápido en el rostro. El problema es que esa cara era inocultable. Así que cuando finalmente deposito mi mirada en faz de la mujer en cuestión casi espero quedarme petrificado cual víctima de la mítica Medusa, pues de repente su hortera peinado rocambolesco pareció una maraña de serpientes alrededor de tan fea jeta. Si duda debería haberse decantado por la opción b en vez de por la c: una máscara. Lastima que no fuese así.
En fin, se ve que el estar cojo saca mi vena venenosa.
Cierto es que hace eones que no escribo... como cierto es que no es por falta de temas que desarrollar, que he tenido unos cuantos, si no por estar de un estado anímico tal de esa manera.
Pero bueno, hemos vuelto a este limbo informático y por el mismo motivo con el que inicie el primer cubil hace ya unos cuantos años... estoy lisiado en casa. Porque el deporte es malo, y hacer que se te caiga de la pierna un sujeto de alrededor de cien kilos es peor. Así que ahora estoy con escayola, pie en alto y tres examenes esta semana... La vida es una zorra con un extraño sentido del humor.
Pero bueno, aquí estamos. ¿Y qué ha sido de mi vida en los últimos meses? Pues me fui a Rentería a unas jornadas frikis, los Encuentro Rúnicos. Cuatro días de frikadas varías en ese sublime estado de inconsciencia que se aproxima peligrosamente al electroencefalograma plano. Una desconexión (mayor) de la realidad, que sienta de maravilla a estas alturas, por dos motivos: el primero, poder alejarme del mundanal ruido durante cuatro días; y el segundo, comprobar que a pesar de todo no soy tan friki (aunque parezca mentira, hay que ver cada sujeto que va por ahí).
Solo un hecho a enturbiado la escapada, y fue el fallecimiento de mi abuelo, del que a muchos os habrá hablado en varias ocasiones. No es que sea un suceso que me causa un gran pesar, todo sea dicho, pero claro, quieras que no tienes que dar la cara en reuniones familiares, cosa que detesto.
Ya empezó la cosa por ganarme "una cruz" por no volverme corriendo desde Rentería, y porque estuve sin móvil cuatro horas... Soy una mala persona, lo sé. Luego El tema siguió por el entierro a mi vuelta que como todo en esa familia rozo lo esperpentico. El punto cúlmen llegó cuando metían los restos en el nicho, que los operarios, versión funeraria de Pepe Gotera y Otilio, eran incapaces de cerrar el nicho, mientras que una de mis tías empezó a entonar u Padre Nuestro en memoria del difunto y el Rabino de Madrid entonaba salmos en hebreo. Ya ni en la muerte hay seriedad.
Luego ultimamentetambién he tenido varias experiencias medicas... me han sacado cuatro muelas así de golpe, anestesia general incluida, lo que incluye analisis, radiografias y tal. Me ha tocado ir mil y una veces al medico de mi abuela a por recetas, lo cual me ha permitido comprobar la cantidad de viejos que hay en este país cuyo pasatiempo es ir al medico por las mañanas. Si es que ya hasta se conocen entre ellos y todos. Y concluyeron con la visita exprés de ayer, claro.
Además por fin me fui de visita a tierras extremeñas, con fatídicos resultados. Es interesante lo fuerte que pegan las orlas, aunque del Womad no nos acabaramos enterando de mucho. Fin de semana para perderse con esas glorias del Erasmus que son la Troupe de Caceres. Seguramente habrá anecdotas varias de esos dos días y medio... pero no me acuerdo.
Y a parte de esos poco más... pensmientos absurdos en hilo continuo, pero que no dejan de ser más que eso... pensamientos.