Lo prometido es deuda (o no).
Igual que hay dueños de animales que te hacen reír (aunque sea de puro patetismo), hay otros que directamente te entran ganas homicidas. El que sigue es un ejemplo de ellos.
Tienes a una señora que te encuentras esperando a la puerta de la clínica con cara compungida, marido al lado y en manos de este un trasportín. Abres la clínica y te sigue adentro sin preguntar ni nada antes de que sea la hora de apertura, y aguarda con cara compungida.
Bajas, te cambias, subes y acompañas a la señora, al marido con cara de poker y al trasportín a la consulta donde descubres que dentro hay una gata con cinco cachorros. La mujer te cuenta la vida y la conclusión es que hay que eutanasiar a los seis (conclusión de ella, claro).
Se procede a la eutanasia con los llantos en todo el proceso de la mujer ("Ay mis gatos", "Ay mi hija", "Que me quiero morir"). Acaba el show, resto de clientes horrorizados y se le pasa la llantina dos segundos que dice con total tranquilidad "A la semana que viene te traigo a la madre", para luego irse sollozando con los seis cadáveres en el trasportin.
Hasta aquí, salvo por un par de detalles la historia sí podría dar lástima, pero claro, llega un punto en el que te enteras del trasfondo real y es cuando la mujer te empieza a caer mal. La sujeta en cuestión tiene un promedio de siete gatos en casa, todos enteros, algunos vacunados, otros no. Cada vez que alguno de los gatos tiene una camada los eutanasia, y cada vez que la proponen hacer una esterelización dice que no, que sufren. Ahora empieza a matar a las madres también, por quedarse preñadas.
Antes de ayer volvió con la madre de la anterior y sus cuatro cachorros, repetición de la jugada. Esta vez las frases además de las anteriormente mentadas era "Hay que me la están matando" y "Por qué tienen que pasar estas cosas, asco de mundo". Señora, nosotros no matamos a su gata, lo hizo ud, y el mundo es un asco en parte por gente como ud. Y encima en mitad del proceso volvió a parar el llanto para decir que en septiembre trae dos más. Allá se la coman antes, justicia poética.
Mañana: Cómo placar a un perro.
Ale, a escardar.
Igual que hay dueños de animales que te hacen reír (aunque sea de puro patetismo), hay otros que directamente te entran ganas homicidas. El que sigue es un ejemplo de ellos.
Tienes a una señora que te encuentras esperando a la puerta de la clínica con cara compungida, marido al lado y en manos de este un trasportín. Abres la clínica y te sigue adentro sin preguntar ni nada antes de que sea la hora de apertura, y aguarda con cara compungida.
Bajas, te cambias, subes y acompañas a la señora, al marido con cara de poker y al trasportín a la consulta donde descubres que dentro hay una gata con cinco cachorros. La mujer te cuenta la vida y la conclusión es que hay que eutanasiar a los seis (conclusión de ella, claro).
Se procede a la eutanasia con los llantos en todo el proceso de la mujer ("Ay mis gatos", "Ay mi hija", "Que me quiero morir"). Acaba el show, resto de clientes horrorizados y se le pasa la llantina dos segundos que dice con total tranquilidad "A la semana que viene te traigo a la madre", para luego irse sollozando con los seis cadáveres en el trasportin.
Hasta aquí, salvo por un par de detalles la historia sí podría dar lástima, pero claro, llega un punto en el que te enteras del trasfondo real y es cuando la mujer te empieza a caer mal. La sujeta en cuestión tiene un promedio de siete gatos en casa, todos enteros, algunos vacunados, otros no. Cada vez que alguno de los gatos tiene una camada los eutanasia, y cada vez que la proponen hacer una esterelización dice que no, que sufren. Ahora empieza a matar a las madres también, por quedarse preñadas.
Antes de ayer volvió con la madre de la anterior y sus cuatro cachorros, repetición de la jugada. Esta vez las frases además de las anteriormente mentadas era "Hay que me la están matando" y "Por qué tienen que pasar estas cosas, asco de mundo". Señora, nosotros no matamos a su gata, lo hizo ud, y el mundo es un asco en parte por gente como ud. Y encima en mitad del proceso volvió a parar el llanto para decir que en septiembre trae dos más. Allá se la coman antes, justicia poética.
Mañana: Cómo placar a un perro.
Ale, a escardar.

