Es curioso, pues ha pasado un año desde que creé la primera versión del Cubil del Gato, y aquí seguimos. Inicialmente iba a ser una chorrada producto del estrés de exámenes y pero se ve que esto puede ir para largo (o no), llenando Internet con las diversas cosas subreales que pasan por mi vida y mi cabeza. Finalmente tendrá razón mi querida conciencia y acabaré escribiendo un libro, aunque sólo me lo vaya a comprar ella (aunque creo que se lo regalaría, que vendérselo quedaría feo).
Así que aquí andamos, una semana para la pseudo-libertad y dos meses para irme a lejanas tierras (en busca del conflicto que no conseguí armar en mi anterior salida del país, por mucho que el Hombre con Patillas lo vaticinara), motivo por el que he decidido también abrir esto, pues si allí no me salen cosas que contar, mal vamos.
Cada años estas fechas sientan peor, hasta el punto de que ayer acabamos mi conciencia, la conciencia suya (¿que vendría a ser mi supra conciencia?) y yo en un desfile de modas. Es curioso como se arregla el personal para ir a estos temas, pues no olvidemos que no deja de ser la presentación de fin de carrera de los estudiantes de diseño. Pero por lo que se ve si eres diseñador has de vestir de forma que se note, y aquellos que te rodean aun más. Así había modelitos dignos del coma estética, inspirados en cualquier grupo urbano (desde lo más snob hasta lo más acabado, que viene a ser modelo fulana noche de fiesta, hasta el grunge pervive). Caldo de cultivo sin igual para que mi conciencia y yo nos comportáramos como viles arpías, pero la situación bien lo valía. Lastima de cámara de fotos.
En fins, estrenado queda esto.
Ale, a escardar.
Hace 8 años

1 maullidos
muahahaha muahahaha
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