Pues bien
amiguitos, ya estamos aquí otra vez, de vuelta a
Lieja, con sus cielos grises y bajas temperaturas (que a estas alturas del año se agradecen).
La verdad es que esto de las vacaciones, descansar, se descansa poco (o yo me lo monto muy mal, posibilidad nada
descartable que apoyaran todos aquellos que me conozcan).

Así pues desde aquel mítico
Werchter he tenido la visita del hombre de las
patillas y
Zelia, con los que he alcanzado los máximos momentos de turismo
cultureta, gracias a
Zelia y sus guías, y grandes momentos de acabados, gracias a las
McKennaii y los gamusinos del techo (ya se sabe lo que se dice, mete extremeños en tu vida). Con ellos dos conseguí que los extremeños fueran la población mayoritaria en casa que volvió a sufrir un
llenazo con un total de 9 sujetos deplorables en ella.
Visitas tópicas, pero esta vez con conocimiento de causa:
Maastricht (que había que recargar, aunque cierto sujeto con gafas y
patillas se dejase el
DNI en casa y no
pudiésemos entrar en ningún
coffee shop)
Amberes, Bruselas, Brujas y Gante. Tras esto no pienso volver a ir a hacer turismo a ningún lado más. Así que sí alguno de vosotros decide venirse, yo le dejo en el tren y le espero a la vuelta.
Luego vuelta al hogar, dulce hogar (a veces), que la verdad es que lo hemos pisado poco. Un poco de
frikismo que se echaba de menos, unas cuantas reuniones con los amigos, y alguna trasnochada acabando en un estado más o menos...
dejémoslo ahí.
Y ahora ya estamos aquí, en una
Lieja casi
vacía, en la que los que quedamos se pueden contar con los dedos de la mano. Otra vuelta de horror, yo lo de viajar lo llevo cada día peor, y esta vez haciendo de escolta de un sujeto del que de momento me reservo hablar, pero que cuando lo haga temblaran paredes.

Antes de ayer día del Orgullo Belga, que viene a ser algo así como el día de la hispanidad, pero con belgas. Cuando lo oí me surgió la duda de si realmente uno puede ser orgulloso de ser belga. La respuesta es que, evidentemente, sí, pero los belgas son los únicos capaces de ello. Así pues nos fuimos a Bruselas, y nos encontramos atrapados en medio del desfile de las fuerzas armadas, sin poder salir, y con el sol de lleno. Al menos esto de ser español, aun con mi color de piel, se nota, y conseguí aguantar el tipo mientras que los del servicio de asistencia se dedicaban a sacar gente en camilla (si en el fondo esta gente es una
blandita).

Acabamos la jornada con cervezas tirados en el parque de en frente de la catedral (y no, no estaba tan acabado como la foto sugiere) con
espectáculo incluido en
forma de detención policial y vuelta a
Lieja a por
boulettes.
Ayer
pic-
nic y tarde de cervezas y hoy organización, que hay que ponerse a estudiar (en julio... yo... la novena señal, una más y el mundo se acaba).
Eso es todo amigos.
Ale, a escardar.
PD: Últimas dos fotos cortesía de Ari.
4 maullidos
Me tienes que pasar la foto del Pandemonium!
joooooooo... yo quería hacerte una visita... con fuga a Holanda incluida...
Cacho cabrón no tenias una foto donde saliera peor?
Querido Hombre de Patillas:
Ya sabes muy bien que sujetos como nosotros nunca nos hemos caracterizado por nuestra belleza, así que no deberías fijarte en esos detallesn que no nos hacen justicia.
Y en respuesta a tu pregunta, no, no la había, y busque con esmero.
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