Todos hemos tenido alguna vez una situación de bloqueo cerebral. Aquella en la cual lo que captas a través de tus sentidos no tiene ninguna lógica y tu cerebro entra en un bucle para intentar encontrar una explicación plausible con lo que justificar esa situación. Luego se monta un debate interior en tu cabeza en la que tus sentidos dicen que ven X mientras que tu sentido como un dice que eso es imposible, que los sentidos están escacharrados.
Hace unos días tuve uno de esos momentos. Son medianoche pasadas, decides que puede ser una buena hora para acostarse y sales de la habitación y te encuentras la siguiente imagen: la abuela roncando en el sillón con una peli porno puesta en la pantalla nueva de 36''. Entonces llega el bloqueo, porque tu cerebro es completamente incapaz de encontrarle una lógica a la situación, así que te quedas ahí plantado durante cinco minutos mirando a la tele, a la abuela y al gato (que quiere que le pongas comida), hasta que eres capaz de salir del bucle y hacer algo.
La vida es así...
Ale, a escardar.
Hace unos días tuve uno de esos momentos. Son medianoche pasadas, decides que puede ser una buena hora para acostarse y sales de la habitación y te encuentras la siguiente imagen: la abuela roncando en el sillón con una peli porno puesta en la pantalla nueva de 36''. Entonces llega el bloqueo, porque tu cerebro es completamente incapaz de encontrarle una lógica a la situación, así que te quedas ahí plantado durante cinco minutos mirando a la tele, a la abuela y al gato (que quiere que le pongas comida), hasta que eres capaz de salir del bucle y hacer algo.
La vida es así...
Ale, a escardar.
