Ayer día jaimito: la sujeta que vive en el piso de arriba se a Alemania y me quedo yo de Rodríguez (¡bien!). Sólo una sencilla misión: hacer la compra en el mercado. Fácil, simple, imposible fallar.

Pues no. Cojo el carrito hortera como el solo, como se aprecia en la foto, salgo de casa cierro la puerta, voy a echar la llave y... ¡tachán! Me había dejado la llave dentro de casa, y eso viene a ser un problema, porque hay tres copias de las llaves y en ese momento estaban:
- En Alemania.
- En la casa del propietario, que nunca me he conseguido enterar de dónde, pero precisamente cerca me da que no.
- Encima de mi mesilla, que las podía ver mirandome desde la ventana, y riendose fijo.
Fase una del plan completa: vecina con carrito, ahora fase dos ¿qué hace uno todo el día en una ciudad como esta? Pues irse a ver el Campeonato Europeo de Vovinam Viet Vo Dao, evidentemente. Pero como siempre un fallo de calculo, llego a las dos y veinte y ¡sorpresa! ya no les queda comida (malditos belgas y su horario). Así que hacemos de tripas corazón (más que nada para que no suenen) y nos sentamos a ver a gente con kimono azul pegar saltos y repartir toñas.
Pero claro, todo tiene un fin, y muy temprano, y sin noticias de la sujeta que deambulaba en tierras germanas quépuede hacer uno. Pues llamar a unos extremeños, evidentemente. Así que al final me ves, explicandoles como jugar al mus (pues ellos son de poker), y convirtiendo su cocina un poco más en un antro de perversión.
Finalmente llegue a casa y dormí.
Para despertar hoy (que malo hubiese sido no haberlo hecho) y encontrarme con que hay que subir a la facultad a hacer un trabajo de toxicología (lo cuál no es muy preocupante) y que hay huelga total de autobuses (eso sí que lo es).
Solución: quedarse en casa... ERROR
Solución: Subir haciendo auto-stop.
Así que nada,menos mal que la gente es maja, uno nos lleva hasta los anfiteatros, otra hasta la facultad (pidiendo nuestros mails para hacer no sé que metodo de inmersión en español con sus alumnos... espero), otra de vuelta a los anfiteatros, y luego unos en un menosvolumen de esos de vuelta a la villa.
En fin, si lo que no se haga aquí...
Ale, a escardar






