
Examen de ecología, penúltimo en la lista (sin contar el DEFL y el técnico de Vovinam), y parece que incluso nos lo vamos a sacar. La verdad es que ha sido un examen que se podría considerar gracioso (aunque el comentario hijodeputez también ha sido utilizado), ya que me dirás a mí, como futuro veterinario, lo mucho que me importa la longitud de onda de los rayos infrarrojos. Pero bueno, a lo hecho pecho, y ahora toca repro.
Para desquitarme un poco hoy tocaba cine, y nada mejor que una buena película de Quentin Tarantino. Road movie sangrienta de tintes retros y conversaciones propias de este depravado cineasta. No hay duda, si alguien sabe hacer una película para la pura diversión, es él.
Y entremedias he aprovechado para comprarme un protege tibias y una coquilla, no vaya ser que me quiten el carné de padre el miércoles, que aunque los niños no me hacen especial gracia nunca hay que cerrarse puertas.
Ale, a escardar.

2 maullidos
Pues saber la longitud de onda de los rayor infrarrojos en veterinaria tiene la misma utilidad que saber cuál es el peso máximo que pueden llevar las proteínas transportadoras de penicilinas en las bacterias (40 kD, gracias al examen de Farmacología no se me olvidará nunca).
Ánimo, ya va quedando menos.
Luis Mi dijo...
Isaac déjate de hablar de peliculas malisimas y de colgar videos donde se puede comprobar las reducidas dimensiones de los penes de Simone y Pablo y expón a la comunidad de veterinarios que conoces mi caso clínico que estoy muy preocupado
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